El desafío económico

Ya pasada la elección hay que enfocarse en la creación de buenos empleos

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La elección para alcalde concluyó con la victoria del concejal Eric Garcetti. Ahora comienza lo más importante, trabajar juntos ganadores y perdedores para enfrentar los grandes problemas de la ciudad.

Los retos para la próxima administración son numerosos, tal como el déficit fiscal, los servicios municipales y las futuras negociaciones laborales, entre otros. Sin embargo, lo principal es la generación de empleos con salarios dignos y beneficios.

Hace unos años, la United Way de Los Ángeles publicó una serie de estudios que llamó “Los Ángeles: una historia de dos ciudades”, en donde señalaba la brecha de riqueza que dividía la ciudad en dos universos distintos de ricos y pobres.

Por ejemplo, se estima que más del 20% de la población vive por debajo del nivel de pobreza, en comparación al promedio estatal y nacional de 11%, según las cifras del censo.

Esto significa que hay una gran cantidad de trabajadores que ganan sueldos que los mantienen sumergidos en la pobreza. Lo peor de esto es que la mayoría labora en áreas relacionadas al turismo, una de las industrias más sólidas de nuestra ciudad.

Estos trabajadores con salarios de pobreza, estén en el sector de la economía que estén, merecen ser consumidores que muevan la economía con su gasto y no estar dependientes de ayuda pública porque sus sueldos son insuficientes.

Ya casi al final de esta campaña electoral surgió una propuesta de elevar el salario a los empleados de hoteles. Una buena idea que en la manera se asemejaba más a una maniobra de campaña que una oferta seria y bien pensada.

La elección terminó. Esperamos que todos los candidatos trabajen ahora para sacar adelante a Los Ángeles, al igual que aquellos que gastaron más de 30 millones de dólares en fondos de campaña para uno u otro candidato.

El futuro de Los Ángeles requiere la contribución de todos para crear una economía sólida en donde el trabajo sea un camino para la superación económica, en vez de ser un pantano de pobreza.