Estrés y el cabello

Los científicos han realizad pruebas en el cabello para descubrir la tendencia de las personas a sufrir enfermedades relacionadas con el estrés.

Estrés y el cabello
El cabello de cada persona puede revelar futuras enfermedades.
Foto: Agencia Reforma

El análisis del cabello puede revelar si las personas mayores tienen niveles más elevados de cortisol, la llamada hormona del estrés, que podrían ponerlos en un mayor riesgo de sufrir enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular.

A diferencia de una prueba de sangre que brinda información sobre los niveles de cortisol en un momento dado, el análisis del cabello puede revelar tendencias de los niveles de la hormona durante varios meses, lo que ofrece un panorama mucho más claro de los riesgos que tiene el paciente a largo plazo y por lo tanto, hace que sea una herramienta de evaluación del riesgo mucho más confiable.

El estudio, publicado en la revista Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism encontró que los adultos mayores con niveles muy altos de cortisol son más propensos a sufrir enfermedad cardíaca, lo que se suma a otros indicadores importantes como la hipertensión o la grasa abdominal.

Muchos bebés sufren de cólicos, un dolor que los hace llorar sin consuelo y sin causa aparente, durante las primeras semanas de nacidos.

La causa de esa molestia muchas veces es difícil de determinar, pero tradicionalmente el cólico se ha considerado como una condición gastrointestinal.

Un estudio realizado en Francia y publicado en el Journal of the American Association, encontró que los niños con migrañas tenían casi siete veces más probabilidades de haber padecido cólicos de bebés.

Según el autor principal del estudio, el Dr. Luigi Titomanlio, se sabe que la migraña puede manifestarse como dolor intestinal en la niñez.

Los hallazgos de la investigación sugieren que el cólico infantil podría representar una forma de migraña que se expresa de esa forma a temprana edad.

Según Titomanlio, a medida que el niño que sufrió cólicos va creciendo, es más propenso a las migrañas.

Por lo tanto, el cólico, que afecta a uno de cada cinco bebés, podría ser un factor de riesgo de migraña en los adolescentes que sufren dolores de cabeza recurrentes.