Egipto: suben a 30 los muertos

Caen 12 en choques entre partidarios y opositores de Morsi

Varios egipcios simpatizantes del depuesto presidente egipcio Mohamed Morsi protestan en los alrededores de la plaza de Rabea al Adauiya, en El Cairo (Egipto), ayer.
Varios egipcios simpatizantes del depuesto presidente egipcio Mohamed Morsi protestan en los alrededores de la plaza de Rabea al Adauiya, en El Cairo (Egipto), ayer.
Foto: EFE

EL CAIRO, Egipto (AP).— Al menos 12 personas murieron ayer en enfrentamientos entre partidarios y opositores del presidente egipcio derrocado en la ciudad de Alejandría, sobre la costa mediterránea, dijeron funcionarios médicos, con lo que el saldo de fallecidos en todo el país aumentó a 30.

El funcionario de los servicios de emergencia Amr Salama dijo que los 12 murieron cuando cientos de islamistas acudieron a un mitin de los opositores del depuesto presidente Mohammed Morsi en la ciudad y abrieron fuego.

Agregó que estallaron choques, y la Policía se sumó al bando de los opositores de Morsi.

Salama dijo que vio a un hombre morir cuando fue a la azotea de un edificio, levantó una bandera egipcia y gritó insultos contra Morsi. Los simpatizantes de Morsi fueron a la azotea, lo apuñalaron y lo arrojaron desde el edificio.

La agencia estatal de noticias MENA también confirmó 12 muertos en la ciudad.

Islamistas enfurecidos arremetieron contra el derrocamiento del presidente Mohamed Morsi, por lo que decenas de miles de sus partidarios se manifestaron en El Cairo ayer para exigir su restitución y atacaron a sus oponentes.

En los enfrentamientos que se registraban durante la noche, hubo piedras, petardos y armas de fuego, por lo que el Ejército desplegó vehículos en un puente sobre el río Nilo para contrarrestar a los partidarios de Morsi.

La violencia en el país dejó al menos 30 muertos y 210 heridos. Partidarios de Morsi irrumpieron en edificios del Gobierno y prometían revertir la deposición militar del primer presidente del país elegido libremente. Cuatro personas perdieron la vida cuando las tropas abrieron fuego contra una marcha pacífica de islamistas que marchaban hacia el cuartel de la Guardia Republicana.

En una dramática aparición, la primera desde el derrocamiento de Morsi, el líder supremo de la Hermandad Musulmana prometió en tono desafiante que el presidente volverá. “Dios hizo que Morsi resultara victorioso y lo traerá de vuelta al palacio”, dijo Mohamed Badie desde un escenario frente a una multitud de entusiastas partidarios en una mezquita de El Cairo. “Nosotros somos sus soldados y lo defendemos con nuestras vidas”.

Badie se dirigió también a los militares, y dijo que era una cuestión de honor cumplir con su promesa de lealtad al Presidente. “Su líder es Morsi… vuelvan al pueblo de Egipto”, dijo. “Sus balas no deben ser disparadas contra sus hijos y su propia gente”.

Al caer la noche, momentos después del discurso de Badie, una multitud de islamistas se congregó en el puente 6 de octubre sobre el Nilo para marchar rumbo a la plaza Tahrir, donde una enorme multitud de opositores de Morsi se congregó durante todo el día. En los enfrentamientos cerca del edificio de la televisión estatal hubo disparos, piedras y una barricada con un vehículo en llamas.

“Están disparando contra nosotros, hijos de perros, ¿dónde está el Ejército?”, dijo un oponente de Morsi mientras otro era llevado a los médicos con los pantalones empapados por la sangre que chorreaba de las heridas en sus piernas. Tropas del Ejército desplegadas en otro puente del Nilo que conduce a la Plaza Tahrir lo sellaron con alambre de púas y vehículos blindados.

Más tarde, al menos siete vehículos blindados ahuyentaron a los partidarios de Morsi. Jóvenes civiles subidos a los techos de los vehículos blindados gritaban insultos contra los islamistas y coreaban: “El pueblo y el Ejército son uno”.

En otras ciudades del país estallaron enfrentamientos porque los partidarios de Morsi intentaron asaltar edificios gubernamentales locales o instalaciones militares y se enfrentaron con la Policía o los oponentes de Morsi. Al menos 12 personas perdieron la vida durante el día, una de ellas en la batalla en el puente, y cinco más en el resto del país, y la violencia dejó un saldo de al menos 210 heridos, dijo un funcionario del Ministerio de Salud, Khaled el Khatib, a The Associated Press.