Hermandad no quiere gabinete

Rechazan oferta del nuevo primer ministro para un Gobierno amplio
Hermandad  no quiere gabinete
Un grupo de simpatizantes de los Hermanos Musulmanes participan en un acto de protesta en el exterior de la mezquita de Rabaa al Adawiya en El Cairo.
Foto: EFE

EL CAIRO, Egipto .— La Hermandad Musulmana de Egipto no participará en un gabinete interino para sustituir al Gobierno del presidente derrocado Mohamed Morsi, dijo ayer un portavoz del grupo. Así rechazó una oferta del nuevo primer ministro para formar un gobierno de amplia base que rija el país durante el período de transición.

Para complicar más las cosas, el fiscal general de Egipto ordenó el arresto del líder espiritual de la Hermandad Musulmana y otros nueve miembros del grupo por presuntamente instigar a la violencia que dejó un saldo de 54 partidarios de la Hermandad muertos en los enfrentamientos con el Ejército esta semana.

La orden de arresto es contra Mohamed Badie, guía general de la Hermandad Musulmana, y su segundo al mando, Mahmud Ezat. Badie es una figura reverenciada entre los seguidores de la Hermandad, quienes hacen un juramento de obediencia absoluta a él.

El nuevo primer ministro Hazem elBeblawi, quien fue nombrado por el presidente interino el martes, se encuentra realizando consultas para formar un gabinete que enfrentará la difícil tarea de guiar al país profundamente dividido a través de lo que promete ser un período de complicada transición tras el derrocamiento de Morsi por el ejército la semana pasada.

En un aparente intento de reconciliación, elBeblawi dijo que ofrecería puestos en su Gobierno de transición a la Hermandad, que ayudó a Morsi a llegar al poder.

Un portavoz de la Hermandad dijo que el grupo no va a participar en un gabinete interino, y que hablar de una reconciliación nacional en las circunstancias actuales es “irrelevante.” Habló a condición de guardar el anonimato. Los dirigentes provisionales de Egipto y el ejército han tratado de acelerar el proceso de transición en un esfuerzo por restaurar cierta estabilidad en el país.

Esto tranquiliza a Estados Unidos y otros aliados occidentales de que Egipto va por buen camino hacia un liderazgo democrático. En el calendario anunciado por el presidente interino, las nuevas elecciones se celebrarán a principios del próximo año.

La negativa de la Hermandad para unirse a la nueva cúpula respaldada por el ejército era esperada. El grupo ha denunciado el derrocamiento de Morsi como un golpe de Estado contra la democracia, y ha prometido continuar con sus protestas en las calles hasta que el presidente depuesto vuelva al poder.

Por su parte, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos dieron un espaldarazo al nuevo liderazgo el martes. Los dos países, que se oponen a la Hermandad de Morsi, celebraron su salida ofreciendo al gobierno egipcio con problemas de liquidez 8,000 millones de dólares en subvenciones, préstamos, gas y petróleo, combustibles que necesita desesperadamente.

De este modo, buscan ocupar el lugar de Catar, un aliado cercano de la Hermandad que dio al gobierno de Morsi ayuda por varios miles de millones de dólares.

Sin embargo, varios grupos de la coalición que participa en el proceso político están molestos por el plan de transición emitido el lunes por el presidente interino Adli Mansur.

La principal agrupación política liberal, el Frente de Salvación Nacional, rechazó el plan el martes. Dijo que no fue consultado como se había prometido, y que la declaración “carece de cláusulas significativas, en tanto otras necesitan cambiarse o eliminarse.”

El movimiento juvenil revolucionario secular Tamarod, el cual organizó las protestas multitudinarias de la semana pasada contra Morsi, también criticó el plan, en parte porque da demasiado poder a Mansur, incluido el poder para legislar.