Trabajadores sociales en LA exigen más personal

Trabajadores sociales piden a la Junta de Supervisores del Condado de Los Ángeles contratar más personal para prevenir abusos con niños
Trabajadores sociales en LA exigen más personal
Los trabajadores sociales del condado piden la contratación de 1,400 nuevos empleados.
Foto: Ciro César / La Opinión

Jennifer García cuenta que en ocasiones cree que lo que le ocurrió a su alumno de primer grado, Gabriel Fernández, nunca sucedió. Pero la realidad es que Gabriel tenía solo 8 años de edad cuando murió a causa del abuso y tortura presuntamente ocasionados por su madre, Pearl Fernández, y su padrastro, Isauro Aguirre, el pasado 24 de mayo en Palmdale.

A pesar de la abrumadora evidencia del abuso que sufría el pequeño, el Departamento de Niños y Servicios para Familias (DCFS) del condado de Los Ángeles no fue capaz de salvarlo. “No entiendo cómo un niño que llegaba a clases golpeado todos los días no fue retirado a tiempo de su madre por el DCFS”, asentó la maestra, que reportó el abuso al menos cinco o seis veces.

Por esto, ella y otras personas se manifestaron ayer públicamente en contra de la petición del sindicato de trabajadores sociales ante la Junta de Supervisores del Condado de Los Ángeles, de contratar 1,400 trabajadores sociales adicionales.

“Más personal no es la única solución. Más de la misma gente no ayuda a prevenir casos como el de Gabriel. Tiene que haber un cambio radical en el sistema de DCFS”, opinó García.

La maestra aún no puede creer que ninguno de los cuatro trabajadores sociales del DCFS a cargo del caso actuó para salvarle la vida a Gabriel, y a otros menores en la mismas circunstancias.

“Queremos que se haga una limpia en DCFS, antes de contratar más gente”, expresó Alejandra Contreras, madre de dos hijos y quien lloró la muerte de Gabriel.

Si embargo, el DCFS sostiene que contratar más trabajadores sociales es vital para hacer un mejor trabajo.

De los casi 7 mil trabajadores sociales del condado, solo 22 % de ellos laboran directamente con menores. El resto (78%) hacen trabajo administrativo, señaló David Green, trabajador social del condado y representante del sindicato.

“Necesitamos pasar más tiempo con esos niños, y para eso necesitamos al menos 1,400 empleados más”, dijo Green a la Junta de Supervisores, que se limitó a escuchar argumentos a favor y en contra de la contratación de más trabajadores sociales.

De acuerdo con Mellonie Freeman, quien ha laborado en el DCFS por más de 20 años, cada trabajador social es responsable por 30 a 40 casos de niños, cuando lo normal debería ser la mitad de estos.

Por otro lado Amelia Medrano, supervisora de casos en DCFS, resaltó la necesidad de que estos profesionales estén mejor entrenados, para evitar tragedias como la de Gabriel.

“Ese es un caso terrible. Nadie quiere que la vida de un niño termine así. Sin embargo hay que entender la complejidad de cada caso y las barreras que existen para que un trabajador social desempeñe su trabajo”, destacó.

» Joshua Vázquez, de 21 meses de edad, murió al ser golpeado por su padre, David Vázquez, el 12 de junio en Baldwin Park. El DCFS llevaba 16 meses investigando su caso.

» Gabriel Fernández fue hallado sin respiración en su casa de Palmdale el 22 de mayo, con varias costillas rotas, quemaduras en el cuerpo y el cráneo fracturado. Murió dos días después en el hospital. Había cuatro trabajadores sociales del DCFS investigando su caso por varios meses.

» Jai Shaun Lewis, de 11 años de edad, murió al ser apuñalado por su padre el 27 de mayo en su apartamento de Westlake. DCFS también estaba a cargo de investigar este caso.

» El más reciente reporte de DCFS presentado en el mes de abril indica que en el año 2012, los niños hispanos representaron casi un 58% del total de casos tratados por el DCFS.