Las gavetas del dinero

Las gavetas del dinero
Usa el mismo orden que pones en las gavetas del escritorio de tu casa en tus inversiones financieras, dando prioridad a aquellas donde gastas y repones dinero necesario para tu vida diaria.
Foto: Suministrada

Si tienes un escritorio, probablemente que en la gaveta superior guardes aquello que estás usando constantemente: chequera, pluma, bloque de notas, libreta de teléfonos.

En la que le sigue, metes los papeles de menos uso continuo—correspondencia sin abrir, planillas que no te decides a llenar, etc.

Y el gavetón de abajo lo dedicas a aquello que usas muy poco, o si acaso en una emergencia: los documentos de los seguros de salud, la propiedad de tu casa y tu pasaporte, entre otras cosas.

Pues ese mismo orden también debes establecerlo en tus inversiones, de acuerdo al uso que les des y el propósito de cada una.

Organiza tus inversiones: no inviertas en la Bolsa el dinero del almuerzo. Si lo haces, te vas a quedar sin almuerzo hoy… y también mañana. Veamos cómo puedes organizar en tu mente este “gavetero financiero”:

Aquí están las inversiones cuyo dinero gastas y repones continuamente, pues lo usas para pagar las cuentas de todos los días: cuentas de cheque, de ahorros, un poco de dinero en efectivo, quizás algún certificado de depósito o un money market a corto plazo.

Como ése es el dinero con el que pagas los gastos de la vida diaria, lo debes tener disponible siempre y no amarrado en una inversión de la cual no puedas sacarlo durante mucho tiempo.

Mantén aquí el dinero que crees que vas a gastar durante un período de por lo menos dos años.

Esta es tu “gaveta de ahorros”, donde pones tu dinero de manera temporal, pero segura, hasta el momento en que tengas que echarle mano para gastos cotidianos.

Allí es donde están los fondos que quieres hacer crecer con el tiempo, el dinero que quieres ahorrar para comprar un auto o una casa, y los fondos que también necesitas para proteger esas dos fuertes inversiones. Es donde se encuentran tus fondos mutuos, ciertas acciones y algunas otras inversiones menos riesgosas y de mediano plazo.

Coloca aquí todo aquello que planeas usar en un período de dos a cinco años y que no te conviene arriesgar en el mercado de acciones a largo plazo.

Mete aquí los fondos que vas a usar sólo cuando estés cerca de tu edad de retiro, cuando más vas a necesitar tu dinero acumulado: IRA, 401(k), 403 (b), Keogh y Sep-IRA, cuentas por las que no pagas impuestos hasta el momento en que puedas convertirlas en dinero contante, que es cuando hayas llegado a los 59 1/2 años de edad. Y para quienes ya hayan cumplido esa edad, las anualidades a las que ya puedes tener acceso sin que te cobren cargos.