Beneficios de estudiar en la edad adulta

Estudiar en la vejez ayuda a mantenerse activos, a crear nuevos vínculos sociales y estimula la creación de las conexiones neuronales del aprendizaje
Beneficios de estudiar en la edad adulta
Muchos estudios indican que las personas mayores pueden aprender hasta edades muy avanzadas.
Foto: Esta imagen es una obra derivada de reading por Arnoooo, disponible bajo la licencia Licencia de Atribución "Sharealike" en http://www.flickr.com/photos/studiobeeldruis / 2940879675/

Durante la juventud es común adquirir algún oficio o carrera que sea capaz de garantizar el sustento durante toda la vida, por lo que muchas personas se ven obligadas a dejar de lado las preferencias personales para ingresar al mundo laboral. Desde esta perspectiva, la edad adulta es el momento perfecto para poder cumplir esas metas, pues se posee la disponibilidad de tiempo para hacerlo. Además, estudiar conlleva múltiples beneficios para la salud física y mental.

Estudiar por placer después de la jubilación le permite ampliar su círculo social, pues podrá conocer y contactar con personas de diversas edades. Esto le contagiará de la vitalidad y entusiasmo que supone enfrentarse al reto de adquirir conocimientos, además podría alcanzar alguna titulación que siempre había deseado pero que no había logrado por falta de tiempo. Asimismo, cualquier actividad académica le ayuda a entrenar y mantener su memoria, a la vez que previene el deterioro cognitivo.

Por otra parte, hacer algún curso para aprender un nuevo oficio o involucrarse en algún tipo de aprendizaje (ya sea algo diferente o para ampliar sus conocimientos previos), lo hará mucho más activo a nivel físico, con todas las ventajas para la salud física que esto supone; además mantener la mente en movimiento ayudará a sentirse más joven, feliz, integrado con su comunidad y satisfecho consigo mismo, lo que se traduce en una vida mucho más plena y positiva.

Muchas personas mayores temen que su capacidad de aprender haya mermado con la edad pero esta afirmación está muy alejada de la realidad pues los neuropsicólogos afirman que si bien la memoria puede fallar, la dinámica cerebral se incrementa con los años por lo que se posee una mejor capacidad de análisis y de resolución de problemas. Estudiar permite ejercitar la plasticidad neurológica con más eficiencia, pues estimula la creación de conexiones neuronales encargadas del aprendizaje.

De hecho, la memoria tampoco es problema, pues con unos pocos ejercicios es posible recuperar y hasta mejorar su función. Los crucigramas, sudokus, la lectura y hasta aprender palabras pueden prepararle para enfrentarse a esta nueva etapa. Después de los 50 las personas pueden aprovechar aún más estas actividades académicas al ser percibidas como un placer y no una obligación. Además, poseen tiempo, una personalidad cimentada y carácter. Nunca es tarde para alcanzar los sueños.