Migrantes mexicanas al mando de hogares y negocios

Mexicanas toman el poder de sus hogares y el mundo laboral en EEUU
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Migrantes mexicanas al mando de hogares y negocios
En esta foto de archivo, María de Lourdes Sobrino (centro) durante un foro internacional de empresarias en Los Ángeles.
Foto: La Opinión - Aurelia Ventura

MÉXICO, D.F.— Les guste o no. Por decisiones propias o forzadas, las mujeres migrantes mexicanas en Estados Unidos están tomando el poder de los hogares y en el mundo laboral a pesar de las desventajas que enfrentan en comparación con sus pares varones, mujeres nativas blancas y hasta con respecto a otras inmigrantes.

La imagen de “superwoman” que toma decisiones sobre el futuro de sus hijos, su vida y casa al tiempo que limpia propiedades ajenas o brinda todo tipo de servicios o forma su propio negocio es una realidad de la que da cuenta el Consejo Nacional de Población (Conapo).

Las mexicanas encabezan hoy a 2.1 millones de hogares, el 44% del total de los 4.7 millones de familias radicadas en EEUU, con el mérito de que lo hacen solas; el resto, son dirigidos por parejas de padre y madre y muy pocos los lidera un hombre solo.

La proporción casi duplica a la de los hogares en México donde únicamente el 24.5% está en poder de una mujer.

Además, según el estudio “La Migración Femenina a Estados Unidos, tendencias Actuales”, de Conapo, las mexicanas ya no emigran principalmente por reunificación familiar, sino para trabajar y el porcentaje de su participación económica también está “muy por encima” de las connacionales en el país de origen.

Ya son la fuerza de trabajo femenino inmigrante con mayor presencia en 41 estados de la Unión Americana a excepción de Maine, Vermont, Massachusetts, Rhode Island, Dakota del Norte, Maryland, Hawaii y Alaska.

En California representan el 38.5% del total de trabajadoras mujeres; en Texas, el 23%, en Illinois el 6.3% y en Arizona el 4%.

“Hay muchas oportunidades en este país que impulsa la igualdad”, observa María de Lourdes Sobrino, empresaria fundadora de Lulu’s Dessert (una de las marcas mejor posicionadas en el mercado de las gelatinas) y la única consejera mujer en el capitulo estadounidense de Promexico.

“Sí es posible ser madre, esposa, trabajadora y hasta poner un negocio. Sólo hay que tomar todo con seriedad y responsabilidad y confiar en uno mismo”.

Pero la tarea no es sencilla. El mismo estudio señala que la baja escolaridad – seis de cada 10 mujeres mayores de 25 no terminaron el nivel medio superior y sólo el 6% tiene licenciatura o posgrado— es un inconveniente para mejorar su salario que ronda en los 22 mil dólares anuales, mientras el promedio para las nativas blancas es de 39 mil.

Este estereotipo de la mexicana poco calificada salpica negativamente a sus compatriotas con alta escolaridad que llega a ganar hasta 30% menos que otras inmigrantes con el mismo nivel de estudios.

“Sería deseable contar con opciones que ayuden a contrarrestar estos diferenciales – aconseja Conapo— y garantizar mejores condiciones de vida para las connacionales”, cuya presencia en EEUU se disparó de 436 mil en 1970 a 5.5 millones, hasta 2012.

Sara Zapata Mijares, directora de la Fundación Mundo Maya y ex presidenta de la Federación de Clubes Yucatecos, observa que el encumbramiento de la mujer se encuentra todavía estancado por la falta de capacitación en temas como recreación personal, negocios, salud y jurídico.

“Conocer cómo funciona el sistema es básico para el empoderamiento”, dice.

Sin embargo, la instrucción de las mexicanas se ha limitado por dos problemáticas: el desconocimiento de la existencia de cursos y talleres con ángulos femeninos y al financiamiento para implementarlos.

Ahora mismo Zapata busca patrocinadores que apoyen un taller en Los Ángeles que llevará el nombre “1000 mujeres” que pretende el 23 de noviembre abrir los ojos a un millar de féminas sobre los retos y oportunidades que hay para ellas en la Unión Americana.