Casi realidad el cierre del gobierno de EE.UU.

A solo horas de que venza el plazo, republicanos y demócratas no alcanzan un acuerdo
Casi realidad el cierre del gobierno de EE.UU.
Este domingo, mientras el pueblo aguardaba en tensión por un acuerdo que permita seguir funcionando al gobierno, el representante republicano Kevin Cramer liberaba estrés jugando con una bola de fútbol frente al Capitolio.
Foto: AP / Cliff Owen

WASHINGTON — El Senado se reunirá este lunes unas pocas horas antes de que se venza el plazo para que el gobierno cese funciones a la medianoche y mientras los demócratas prometen anular una propuesta republicana para retrasar un año piezas clave de la ley de salud del presidente Barack Obama.

Con el gobierno estadounidense tambaleándose al borde de un cierre parcial, los republicanos y demócratas en el Congreso se culpan unos a otros porque no han podido llegar a un acuerdo sobre un proyecto de financiamiento temporal para mantener abiertas las agencias federales.

El Congreso permaneció cerrado el domingo después de una votación hasta medianoche en la Cámara de Representantes, donde los republicanos son mayoría, para retrasar un año piezas clave de la ley de salud de Obama y la eliminar un impuesto a los productos médicos, a cambio de evitar el cierre del gobierno.

En el caso de que los legisladores pasen el límite del lunes, alrededor de 800,000 trabajadores federales no podrán trabajar y tampoco recibirán sueldo. Algunos de los servicios más importantes, como patrullar las fronteras, inspeccionar la carne y controlar el tráfico aéreo continuarán. Los programas de atención a la salud como Medicaid y Medicare para ancianos y pobres seguirán pagando a médicos y hospitales.

La más reciente pelea fiscal subraya la profunda división entre los republicanos y el gobierno de Obama y sus aliados demócratas. Los republicanos insisten en que la ley de salud estaba costando empleos y elevando los costos de atención médica.

Obama ha dicho que no va a dejar que la ley, su principal logro en política interna, sea destruida. Los demócratas dicen que los republicanos están obsesionados con atacar al Presidente y a la reforma, que tiene como objetivo proporcionar cobertura de salud para millones de estadounidenses sin seguro médico.

Desde el último cierre del gobierno hace 17 años, las iniciativas de financiamiento temporal no han sido controversiales porque ninguna de las partes está dispuesta a permitir un cierre para alcanzar objetivos legislativos que de otra forma no podrían ganar.

Pero con el debate que comenzará el martes sobre el programa de salud, los legisladores del Tea-Party, el movimiento ultraconservador de los republicanos, están dispuestos a asumir el riesgo en su afán de matar a la ley de salud, conocida como Obamacare.