Con Kershaw al frente, Dodgers se juegan la vida en San Luis

El considerado mejor zurdo de Las Grandes Ligas en la actualidad, solo permitió dos hits y una carrera en seis innings de suprema calidad durante el segundo juego
Con Kershaw al frente, Dodgers se juegan la vida en San Luis
Clayton Kershaw, lanzador estrella de los angelinos, enfrenta una de las mayores responsabilidades de su carrera.
Foto: Archivo / AP

Nunca en su brillante carrera Clayton Kershaw ha tenido una responsabilidad tan grande como la que enfrenta mañana en el Busch Stadium de San Luis.

El lanzador estrella de los Dodgers, considerado el mejor zurdo actualmente en las Grandes Ligas, lleva en su brazo el encargo de volver a neutralizar los bates de los Cardenales de San Luis en el sexto juego de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional.

De lograrlo, tal como lo hizo en el segundo encuentro, extendería la contienda a un séptimo y decisivo partido a celebrarse el sábado en ese mismo escenario.

Pese a que cargó con la derrota, Kershaw solo permitió dos hits y una carrera que fue sucia en seis innings de suprema calidad. Ponchó a cinco y no dio boleto, pero no contó con respaldo ofensivo, los Dodgers fueron blanqueados 1-0. De ahí que sube hoy al montículo con efectividad de 0.47.

No sería una sorpresa que Kershaw impusiera el orden en la lomita del nido de los pájaros rojos, lo que sí tiene con los dedos cruzados a la junta directive de los angelinos especialmente a Magic Johnson, es el bateo.

Si bien es cierto, que Adrián Golnzález descargó un par de jonrones, Carl Crawford uno y A.J. Ellis otro el pasado miércoles, es una realidad que el poder ofensivo de los Dodgers ha disminuido de un día a otro en esta postemporada.

Con uno de sus principales artilleros, Hanley Ramírez, a medio gas, la gente de Don Mattingly tratará de destruir ese mal hábito, así como los envíos de Michael Wacha, ese jovencito de 22 años, que los mantuvo a raya en el segundo juego de la serie.

Wacha no permitió que nadie le cruzara el home en seis innings dos tercios en los que ponchó a ocho en un partido que comenzó en la tarde y concluyó a la hora del crepúsculo.

“[Kershaw y Wacha] estuvieron muy bien la última vez en San Luis”, dijo el mánager Mattingly. “Creo que todos se quejaron porque no podían tener la mejor visión. Vamos a jugar en la noche así que todos podrán ver lo mejor posible. Pero creo que ambos van a estar a su mejor nivel. Veremos”, agregó.

Si se hacen comparaciones con lo sucedido en el pasado en estas lides, los Dodgers tienen ventaja en ese sentido.

Los Dodgers superaron un déficit de 0-2 cuatro veces en la historia de postemporada cuando iniciaron los playoffs fuera de casa.

Lo hicieron en la Serie Mundial de 1955 contra los Yanquis de Nueva York y la ganaron 4-3. Diez años más tarde lo lograron contra los Mellizos de Minnesota tambén en el Clásico de Octubre. En 1981 dejaron en el camino a los Astros de Houston en la Serie de Campeonato y en ese mismo año repitieron ese repunte en la Serie Mundial con los Yanquis. Fue en la era de Fernando Valenzuela, cuando nacía la “Fernandomanía”.

En cambio, los Cardenales han experimentado todo lo contrario y dos veces en su historia. Aún están frescas las incidencias de aquella Serie de Campeonato contra los Gigantes de San Francisco del año pasado.

San Luis tenía la serie a su favor 3-1, pero la novena de la bahía los eliminó venciéndolos en tres juegos seguidos y posteriormente San Francisco ganó la Serie Mundial. Lo mismo sufrieron frente a los Bravos de Atlanta en 1996.