Inmigración, tema número 2: Obama

La reforma es buena para la economía del país, dice el Presidente
Inmigración, tema número 2: Obama
El presidente Barack Obama dijo ayer jueves que la reforma de inmigración sería el siguiente tema 2, luego de negociar un presupuesto para el nuevo año fiscal.
Foto: EFE

El presidente Barack Obama y activistas pro reforma migratoria esperan aprovechar la debilitada imagen republicana ante la opinión pública para forzar la parte más difícil del esfuerzo por la reforma migratoria: su aprobación por la Cámara de Representantes, donde los republicanos tienen la mayoría y el liderazgo.

Obama dijo ayer que inmigración sería el tema “número 2”, luego de negociar un presupuesto para el nuevo año fiscal que se inició sin un plan de gastos, pero activistas pro reforma argumentaron que aprobar una nueva ley de inmigración debería ser ahora la “primera prioridad” del Congreso.

“Los economistas estiman que si aprobamos ese proyecto de reforma migratoria, la economía crecería en 5% y en dos décadas tendríamos 1,400 billones de dólares en crecimiento económico”, dijo Obama en referencia a la ley que aprobó el Senado el pasado junio y una versión similar presentada por los demócratas en la Cámara de Representantes, que según el último estimado tiene 183 co patrocinadores, todos demócratas.

John Boehner, presidente de la Cámara de Representantes, ha mantenido hasta ahora que invocará la “regla Hastert”, según la cual no se trae a votación ningún proyecto que no tenga el apoyo de la mayoría de los miembros de su partido, un nivel difícil de lograr para cualquier ley, mucho más para la reforma migratoria.

Raul Labrador, el congresista de Indiana que abandonó el grupo bipartidista “de los ocho” en la Cámara, argumentando que no podía apoyar un camino a la ciudadanía después de meses de conversaciones al respecto, dijo tras el acuerdo sobre la reapertura del Gobierno que los republicanos ahora no podían negociar con el Presidente Obama el tema migratorio.

“Después de lo que el Presidente Obama ha hecho en las dos últimas semanas, sería un grave error ir a negociación sobre una reforma migratoria”, dijo Labrador. “Creo que está tratando de destruir al Partido Republicano y que cualquier cosa que hiciéramos sobre inmigración sería con el mismo fin”.

Ayer se alzaron otras voces en ambos lados del tema, luego que el Presidente indicó que quería dar prioridad a la migración.

Del lado pro inmigrante se insistía en que los republicanos podían redimir su imagen dañada por el cierre del Gobierno apoyando una reforma migratoria amplia y demostrando que “sí pueden gobernar”.

“La pregunta en el ambiente es esta: ¿Aprovecharán Boehner y la Cámara la oportunidad de congraciarse con el país que ofrecen los demócratas con la reforma migratoria?”, dijo Frank Sharry, director del grupo cabildero America´s Voice.

Pero el líder del sindicato que representa a los agentes de Ciudadanía e Inmigración, USCIS, publicó hace unos días una carta indicando que “el Congreso debe resolver los abusos que se cometen en este Gobierno antes de apoyar una amnistía”.

El calendario legislativo de la Cámara por este año — al que sólo le quedan 23 días hábiles— termina a mediados de diciembre y la ventana de oportunidad es “mínima”, dijo Angélica Salas, directora de la Coalición de Derechos Humanos de los Inmigrantes de Los Ángeles (CHIRLA). Salas añadió que el presidente Obama debe ejercer presión sobre el Congreso.