Revista tecnológica reconoce talento de niña mexicana

Estudiante de una zona marginal en Matamoros, Paloma Marlene Noyola Bueno tiene gran talento y la revista Wired la califica como 'la próxima Steve Jobs'
Revista tecnológica reconoce talento de niña mexicana
La niña Paloma Marlene Noyola Bueno recibe como reconocimiento una laptop con banda ancha móvil.
Foto: Agencia Reforma

MÉXICO, DF .— La revista Wired le dio su más reciente portada a una estudiante mexicana a la que califica, sin medias tintas, como “la nueva Steve Jobs”.

Se trata de Paloma Marlene Noyola Bueno, quien, en septiembre de 2012, como alumna de sexto grado de una primaria ubicada en una zona marginal de Matamoros, obtuvo el primer lugar en matemáticas a nivel nacional en la prueba ENLACE.

Especializada en tecnología, la revista Wired hace un retrato de la niña, de 12 años y en secundaria, quien, pese a su pobreza, ha desarrollado capacidades brillantes gracias a un modelo de educación “radical” implementado por Sergio Juárez Correa, maestro que, pese a impartir clases en una escuela llena de carencias, aplica técnicas innovadoras.

Este método contempla la creatividad, el pensamiento independiente y el libre contacto con computadoras.

La historia de Paloma, marcada por una vida llena de limitaciones, conmovió ayer en redes sociales.

Wired revela, por ejemplo, que la niña triunfó en ENLACE meses después de la muerte de su padre, que todas las noches se sentaba a escuchar lo que la menor de sus ocho hijos aprendía en clase.

Paloma dijo ayer sentirse bien de que la comparen con el fundador de Apple.”Sé quién fue porque estoy leyendo su libro”, aseguró la pequeña

La revista Wired cuenta que, convencido de las técnicas de Sugata Mitra aprendidas en internet, así como de otras lecturas aprendidas en línea, Sergio Juárez Correa llegó un día al salón de Paloma Marlene Noyola y, hastiado del sistema educativo “abrumadoramente aburrido” lo primero que hizo fue sacar los escritorios maltratados y pidió a los niños sentarse en grupos.

Sergio, hoy de 31 años y que también creció junto a los vertederos de basura en los que Paloma y su familia viven, se sentó con ellos y les comenzó a explicar que había “niños en otras partes del mundo que podían memorizar el pi hasta cientos de puntos decimales. Que podían escribir sinfonías y construir robots y aviones”.

Los niños al otro lado de la frontera de Brownsville, Texas, tienen portátiles, internet de alta velocidad y tutoría, mientras que en Matamoros los estudiantes tienen la electricidad intermitente, pocas computadoras, internet limitada y a veces no lo suficiente para comer.

El reportaje de Wired enfatiza la dura realidad de la Escuela José Urbina López y de Matamoros en general: basureros, drogas, violencia.

La familia de Paloma se trasladó hace 25 años a la frontera proveniente del centro del País. Ahí, el padre se la pasaba hurgando entre chatarra, lo que le provocaba frecuentes hemorragias nasales. El cáncer de pulmón que le arrebató la vida podría estar relacionado con su contacto permanente con los gases de la basura.

Antes de morir, el hombre le dijo: “Eres una chica inteligente. Estudia y haz que me sienta orgulloso.” Y Paloma así lo hizo.