Protestan en Inglewood contra supermercados El Super
Cientos de empleados de El Super se reunieron frente a la tienda de Inglewood para pedir mejores condiciones laborales
Los trabajadores piden mejores salarios y que se les trate con respeto, entre otras cosas. Crédito: Aurelia Ventura / La Opinión
Cientos de empleados de los mercados El Super protestaron hoy frente a la tienda de Inglewood, pidiendo mejores salarios, días por enfermedad y beneficios, entre otras cosas.
Ante la mirada curiosa de decenas de clientes del mercado, un grupo de religiosos, activistas y empleados entró a la tienda, durante la protesta y le entregó una carta al gerente, Everedo Martínez, explicando los reclamos.
“Por sobre todas las cosas pedimos respeto”, resumió Gilberto Dávila, Director de UFCW, local 324 (United Food and Commercial Workers).
Dávila dijo que más allá de los reclamos, los trabajadores se quejaban de la manera en que los gerentes los trataban y explicó que el sindicato estaba negociando el nuevo contrato con la corporación, pero que las negociaciones iban muy lentas.
Antes de las negociaciones, el sindicato entregó un cuestionario a los trabajadores para conocer cuáles eran sus necesidades.
Entre ellas, los empleados dijeron que querían poder trabajar tiempo completo, un mejor pago, que la empresa considere la trayectoria de sus trabajadores, a la hora de promociones y oportunidades, beneficios y ser tratados con respeto, indicó Andrea Zinder, Secretaria Tesorera de UFCW, a cargo de las negociaciones.
“Hace más de 10 años que trabajo para esta empresa y cobro $12 dólares la hora”, indicó Lidia Flores quien es empleada del mercado desde que se llamaba Gigante.
Flores es madre soltera de tres hijos, el menor de los cuales tiene autismo y apenas puede alimentar a su familia.
“En lugar de quedarme en casa cobrando desempleo, vengo a trabajar, pero no me alcanza”. Años atrás, Flores sufrió un ataque que dejó una de sus manos paralizadas. “Saben que tengo una discapacidad física y sin embargo están todo el tiempo diciéndome que soy lenta y que me apure”, señaló. “Queremos que nos traten con respeto”.
Los empleados también se quejaron de que no les dan días de enfermedad y que si tienen que faltar, después toman represalias, quitándoles horas de trabajo.
“Los empleados tienen que venir a trabajar estando enfermos”, indicó la Hermana Rosa Posadas, de CLUE LA, un grupo de religiosos y activistas. “El malestar de los empleados termina por transmitirse a los clientes. Los gerentes han estado en el lugar de los trabajadores alguna vez y deberían entenderlos”, señaló.
En un comunicado, Francisco Aguirre, Gerente de Relaciones Comunitarias de la corporación Bodega Latina, El Super, señaló que “El Super está trabajando diligentemente para llegar a un acuerdo con la Unión y renovar el contrato que se acaba de vencer, el cual ha estado vigente durante los últimos cinco años. Estamos comprometidos a negociar un contrato justo para nuestros empleados y esperamos continuar las negociaciones con la Unión con el fin de llegar a un acuerdo equitativo en el futuro cercano.”
Adrián Rocha, empleado desde hace siete años dijo que la excusa de los gerentes era la mala economía, pero que los empleados podían ver que las ventas iban muy bien.
“Queremos que sean más justos con nosotros. A unos les dan promociones y vacaciones, a otros no, sin importarles la señoría o cuán duro trabajemos. Cada vez nos dan menos horas y quieren que trabajemos más”, comentó Rocha. “Todos queremos la oportunidad de vivir mejor”, agregó.
“Esta es una empresa latina. Ya es hora de que los hispanos nos unifiquemos y nos ayudemos entre sí”, concluyó la Hermana Rosa.