Día de brujas en LA

Unos crean sus disfraces y otros los compran pero todos festejan
Día de brujas en LA
Máscaras y accesorios para la venta en la tienda Halloween Club, en Commerce.
Foto: La Opinión - Emilio Flores

Mientras que para millones de padres de niños pequeños, el día de brujas es la fecha de las golosinas en el barrio, para los jóvenes y adultos es la excusa perfecta para divertirse entre amigos.

Para otros, como Yolanda Santizo, nativa de Guatemala y dueña de un centro de cuidado de niños en Sun Valley, la celebración significa sacar los hilos y agujas, y crear los disfraces para toda la familia.

“El día de brujas para nosotros es una tradición”, dice Beina Batres, hija de Santizo.

Batres cuenta que cuando ella y sus hermanas eran pequeñas, su madre les hacía los disfraces a mano. “Mi disfraz preferido fue el que llevé en jardín infantil, de un payaso que llevaba globos en forma de paraguas”, recuerda.

Cuando Batres creció y tuvo sus propios hijos, quiso retomar la tradición. “Cuando Alliah cumplió su primer año, mi mamá le hizo un traje de Celia Cruz que todos admiraron”, recuerda Batres.

Este año, la hija de Batres, que ya cumplió 10 años de edad, eligió ser la Catrina.

“Hacerle el traje me tomó dos semanas y media. Solo el sombrero, que lleva 30 flores me tomó dos días”, explica Santizo.

Pero como no todos tienen la habilidad y creatividad para confeccionar sus propios trajes, las tiendas de disfraces ofrecen para todos los gustos.

El disfraz más popular para este año, según la Federación Nacional de Venta por menor (NFR) lo ocupó el clásico traje de bruja. Lo siguieron los disfraces de Batman y sus personajes, como Robin y el Pingüino; el disfraz de Princesa y el de los distintos súperhéroes. Los zombies ocuparon el puesto 5 de popularidad, seguidos por los vampiros, los piratas y los animales. Superman ocupó el lugar 9 y Spiderman, el puesto 10.

Francisco Aldana, fue uno de los muchos angelinos que esperó hasta ayer para comprar su disfraz. “Somos cinco amigos que nos disfrazamos todos los años y vamos a fiestas”, indica Aldana. “Primero pensamos en ser los Power Rangers, pero cambiamos de idea y decidimos disfrazarnos todos de Batman”, explica el joven.

Según la NFR, este año, el promedio de los estadounidenses gastará 75 dólares en decoración, golosinas y disfraces.

El estudio también encontró que el 13.8% había invertido en un disfraz para su mascota.