Obama sale a recargar pilas para exigir acción en 2014

Presidente acepta sentirse frustrado con el 2013 y, aunque se muestra optimista de cara al futuro, analistas anticipan que el próximo año podría irle peor
Obama sale a recargar pilas para exigir acción en 2014
El presidente Barack Obama estará durante el receso navideño en Hawai junto a su familia.
Foto: AP / Charles Dharapak

Washington – El presidente Barack Obama comenzó el 2013 con grandes expectativas para su segundo mandato pero, casi sin descanso, se topó con una serie de problemas que han afectado su popularidad y amenazan con manchar su legado.

La lenta recuperación económica, el escándalo por el espionaje de la Agencia de Seguridad Nacional, la inacción en la reforma migratoria, el cierre parcial del Gobierno y los tropiezos en la inscripción en los mercados de seguros dentro de la reforma de salud encabezaron la racha de problemas del Presidente.

Durante una rueda de prensa este viernes para cerrar el año, Obama intentó poner buena cara a la evolución de la economía y la ampliación de la cobertura médica dentro de “Obamacare”, y reconoció sus “frustraciones” con el Congreso por el lento avance de su agenda legislativa, incluyendo la reforma migratoria.

“Tomé este trabajo para dar resultados al pueblo estadounidense, y supe y seguiré sabiendo que habrá altibajos con esto”, reconoció Obama, al prometer que seguirá luchando por las prioridades de su programa de gobierno.

Así, al delinear las tareas pendientes del Congreso, Obama dijo que el 2014 “tiene que ser un año de acción” e insistió varias veces en que la reforma migratoria tiene apoyo bipartidista y debe aprobarse.

En ese sentido Ali Noorani, director ejecutivo del Foro Nacional de Inmigración, dijo a La Opinión que pese a las pugnas partidistas, el Senado aprobó la reforma migratoria en junio pasado y el activismo de líderes religiosos, empresarios y policiales “sentó las bases para que se apruebe en una Cámara de Representantes controlada por el Partido Republicano”.

“Estamos más cerca que nunca. El presidente Obama y el presidente de la Cámara Baja, el republicano John Boehner, han indicado que la reforma será prioridad en 2014″, resumió Noorani.

Tras escuchar a Obama, el director del Centro para Política de la Universidad de Virginia, Larry Sabato, dijo a La Opinión que pese al “barniz” que Obama quiso dar a los sucesos de 2013, es innegable el daño que éstos tuvieron al iniciar su segundo mandato.

“Este ha sido el año más difícil de su presidencia, y una rueda de prensa no puede cambiar eso o cambiar mucho la opinión pública. Además, hasta ahora, el 2014 también pinta igual de difícil para él”, vaticinó Sabato.

En la arena internacional, Obama fue criticado por su manejo de la crisis en Siria, y aunque logró un acuerdo nuclear con Irán, ha tenido pocos avances en el proceso de paz en Medio Oriente, otras de sus metas políticas.

Tanto Obama como el Congreso han sufrido una caída en las encuestas, y el mandatario en particular se vio afectado por los problemas técnicos y de seguridad de la página web “Healthcare.gov”.

Comparado con su popularidad casi mesiánica de hace cinco años, cuando se convirtió en el primer presidente negro en la historia de EEUU, en las últimas semanas, las encuestas de opinión señalan que más de la mitad de los estadounidenses desaprueba su gestión.

El año entrante tampoco se perfila fácil: Obama afrontará otras luchas políticas con el Congreso en torno a un aumento al salario mínimo; la extensión de beneficios de desempleo para 1.3 millones de desempleados; el aumento al techo de la deuda nacional, y más audiencias sobre el espionaje de la Agencia de Seguridad Nacional, entre otros asuntos.