‘Sopa de Frijoles’ en las bardas de la Misión

El muralismo de Susan Cervantes llega al Proyecto Artaud con una fusión de las artes visuales con la poesía de Jorge Argueta
‘Sopa de Frijoles’ en las bardas de la Misión
Jorge Argueta, poeta local en la Misión de San Francisco, inspiró el mural con su poema 'Sopa de Frijoles'.
Foto: Katia Fuentes / El Mensajero

SAN FRANCISCO.— Para presumir proyectos de arte comunitarios, la organización de muralistas Precita Eyes se pinta sola. Su fundadora, Susan Cervantes, y su agrupación de artistas, no han cesado de echarle color al barrio de la Misión desde 1976.

‘Sopa de Frijoles’ el más reciente mural elaborado sobre la pared de la organización Proyecto Artaud es inspirado en el sabor de la poesía del autor local, Jorge Argueta. “Es un canto a nuestra cultura, a nuestra naturaleza. La celebración del sol, de la vida, del agua, de los elementos que tenemos a diario”, describió el poeta de origen salvadoreño sobre su colaboración. “Llevamos las palabras de frases y poemas que los artistas contribuyeron para crear las imágenes y contar la historia de este mural”, añadió Cervantes.

Trabajar en colaboración con miembros de la comunidad, así como con organismos culturales, educativos y sociales, es otro de los talentos por lo cual se conoce a Susan Cervantes. Su liderazgo se aprecia al verla dirigir tanto a expertos muralistas, como a niños y adultos inexpertos en las artes visuales. Con la docilidad de una dama y bajo el vestir de un artista plástico, Cervantes exhorta a cada uno de los voluntarios a disfrutar pintando sin olvidar el método instruido sobre el uso de materiales y el proceso requerido para pintar un mural en exterior. Los participantes con muestras de honor y respeto la escuchan.

En la experiencia de Carla Wojczuk, quien ha trabajado con Cervantes en los últimos cuatro años -incluyendo la restauración del Edificio de Mujeres-, Susan sostiene una visión fuerte sobre la magia de un mural. “Como el potencial que los murales traen al espacio, al medio ambiente y al público. Susan se adhiere a esa visión, además del poder de unir a tanta gente, eso no es fácil”.

Jonah Roll, pintor del Proyecto Artaud, aseguró que trabajar con la muralista no ha sido más que meramente positivo y de aprendizaje. “De mucho interés presenciar el proceso a partir de la limpia y bendición de la pared, pintarla de blanco, trazar la cuadrícula para delinear el dibujo y finalmente añadir los acrílicos”.

La pared de casi 200 pies de largo sobre la calle 17, entre Alabama y Florida, llevaba ya un par de años en diferentes tonalidades color verde cuando Cervantes tocó las puertas del Proyecto Artaud para proponer la realización del ‘mural literario’, referido así por haber nacido a partir del poema y cuento infantil ‘Sopa de Frijoles, Un Poema para Cocinar’. A la propuesta pictórica literaria se le añadieron conceptos que la comunidad del Artaud sugirió.

En un taller previo a la realización del mural, los miembros de ambas organizaciones se familiarizaron unos con otros, y en acuerdo mutuo, elementos representativos a la historia del Proyecto Artaud fueron entretejidos al boceto original que Cervantes propuso.

Por primera vez, dos organizaciones vecinas dedicadas al arte y con décadas de historia en la Misión, trabajaron en colaboración. “Me gustaría continuar con esta relación en tantas otras formas como sea posible. Los elementos que se añadieron al mural tienen gran significado y son relevantes al diseño completo. Me gusta que nuestras ideas estén unidas”, expresó Cervantes.

Mientras Javier Manrique, actual presidente del Artaud, pintaba el retrato del fallecido Pico Sánchez, artista y ex presidente de su organización, dijo que estas actividades son importantes porque añaden a la diversidad, y la gente que pasa se siente identificada. “Una de las maravillas es que estamos aquí con la comunidad pintándolo, no sólo somos miembros de Artaud o de Precita, sino que hay gente que simplemente decidió unirse”, dijo el domingo 15 de diciembre, día en que la comunidad fue invitada a participar.

“De una esquina a otra de la pared hay la oportunidad de que la gente pinte. Es un regalo a la comunidad, los artistas que lo diseñaron soltaron su creación dejando que la gente sea parte del proceso y de la pintura”, sostuvo Cervantes.

Asimismo, Roll considera que los colores y temas que el nuevo mural ofrece hacían falta en esa zona del barrio donde la industria tecnológica cada vez está más presente. “Es importante que el público vea la cultura que ha representado a este lugar en los últimos 40 años”.

El mural literario está en un 99% terminado, el grupo de muralistas regresa a darle los últimos toques en enero y su ceremonia de inauguración será anunciada pronto. Mientras, Sopa de Frijoles brinda una alegre y colorida caminata sobre la calle 17. “Queremos que estas paredes, estos colores sean una especie de medicina para alguien que pasa y se sienta aliviado al ver esto”, concluyó el poeta, Jorge Argueta.