No seas víctima de las ayudas financieras

Los años pasaron sin que te dieras cuenta, y ¡ya el comienzo de tus hijos en la universidad esta a la vuelta de la esquina! Pero antes de ponerte sentimental porque tu “niño” se te va de la casa a estudiar y labrarse su futuro en el mundo, todavía hay que ver cómo sufragar los gastos que eso implica, y que cada día son m·ás elevados. Y como miles de padres hispanos en toda la nación, probablemente tú también estás mirando por todas partes a ver de dónde sacas dinero para los estudios superiores de tus hijos.

Por desgracia, en su afán por encontrar recursos con esa meta, muchos padres son víctimas de personas y compañías deshonestas, expertas en sacarles el dinero mediante ofertas de ayuda financiera y becas fraudulentas. Llegan a ti por correo o Internet con la historia de que ellos harán por ti todo el trabajo de conseguir la ayuda financiera, y que poseen información exclusiva. La realidad es que si quieres una beca o ayuda financiera, sólo tu hijo o tú puede solicitarla, y las listas de becas y fondos disponibles pueden encontrarse gratis en la biblioteca, el Departamento de Educación, el Departamento de Ayuda Financiera de las universidades y el Internet.

¿Cómo puedes protegerte de estas trampas? He aquí las más populares y peligrosas:

1. Te dicen que te garantizan la beca o te devuelven tu dinero…

Nadie puede garantizarte que te conseguirán una donación o una beca de antemano, pues nadie vende ni compra becas, cuya principal característica es que son GRATIS. Una compañía legítima nunca te promete que te conseguirá una beca o ayuda financiera. Ademá·s, siempre te imponen condiciones por los prometidos reembolsos. En todo caso, antes de pagarles, que te enseñen esas condiciones por escrito.

2. Te piden tu número de tarjeta de crédito o de cuenta bancaria.

¡Jamás se lo des por teléfono! Aun cuando sepas que se trata de una compañía legítima, pídeles que te envíen información por escrito. Y dile a tu hijo que tampoco dé su número de tarjeta por teléfono, aunque le aseguren que es sólo para “comprobar su elegibilidad”.

3. Aseguran que el joven es “finalista para recibir una beca de una fundación nacional”.

Aunque eso suene bien, no envíes dinero antes de confirmar que se trata de una fundación real y bien establecida. Recuerda que las becas y los fondos de ayuda se dan a partir de ciertos requisitos de elegibilidad, y no funcionan como rifas.

4. Si asistes a un seminario dedicado a informar sobre becas y ayuda financiera, no te dejes presionar para que pagues de inmediato por los servicios de la compañía patrocinadora, desconfía de las famosas “historias de éxito” que allí te cuentan y aléjate de los representantes que dan respuestas evasivas a tus preguntas.