Demócratas apoyan voto de minorías en Washington

Los demócratas de ese estado buscan pasar una medida que promueva el voto de las minorías
Demócratas apoyan voto de minorías en Washington
En la ciudad de Yakima, el 41% de los 91,000 residentes son hispanos, pero nunca han elegido a un concejal latino.
Foto: Archivo

EATTLE, Washington.— En otra maniobra para diferenciarse del Senado estatal controlado por los republicanos, los demócratas en la Cámara de Representantes del estado de Washington promueven una medida que procura afianzar el derecho al voto de las minorías.

Se anticipa que la cámara baja votará la semana próxima sobre la medida llamada Ley de Washington del Derecho al Voto, que abre la posibilidad de presentar desafíos judiciales a ciudades, condados y distritos escolares para obligarlos a aplicar elecciones de distrito en zonas donde hay numerosos grupos minoritarios.

Se anticipa que la medida, al igual que otras en este período breve de sesiones, morirá en el Senado, una cámara controlada por una coalición dominada por los republicanos. Esta sesión legislativa breve se está convirtiendo en un embudo bipartidista, donde las medidas de la cámara opuesta no van a ningún lado.

El núcleo de la medida radica en la historia de las elecciones en el centro y el este de Washington, específicamente el condado de Yakima, donde la Unión Americana por las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) interpuso una demanda el año pasado contra la ciudad de Yakima.

El 41% de los 91,000 residentes allí son hispanos, pero la urbe nunca ha elegido a un hispano para el concejo municipal.

En el 2011, los miembros del concejo se negaron a apoyar una iniciativa en una votación especial para que cada uno de los siete miembros representara a un distrito específico, y los electores de Yakima derrotaron una moción para cambiar el sistema en las elecciones primarias del año pasado. La ACLU presentó su demanda ante un tribunal federal amparada en la ley federal del Derecho al Voto, y el caso está pendiente.

El ejemplo más reciente esgrimido por los activistas es la elección reciente para un cargo en la junta escolar de Yakima. Una mujer con nombre hispano perdió por 60% frente a 40% de otra mujer que no hizo campaña y que había abandonado su postulación.

“Este proyecto tiene mucho sentido para la gente que vive en el centro y el este de Washington, que ha visto a la población cambiar mientras los resultados electorales siguen siendo los mismos”, afirmó David Pérez, un abogado del Senado que contribuyó a redactar la ley.

Al igual que la conocida como Dream Act, que expande la ayuda financiera estatal a estudiantes que carecen de autorización para estar en Estados Unidos, la Ley de Derecho al Voto es una prioridad para los defensores de las minorías y sus aliados.

Pero a diferencia de la ley sobre ayuda financiera, esta legislación no cuenta con apoyo bipartidista. El año pasado, cuando la cámara baja la aprobó, un demócrata se unió a los republicanos para oponerse a ella.

La republicana Maureen Walsh, de Walla Walla, que votó a favor del Dream Act, dice que los candidatos de las minorías enfrentan desafíos en el centro y el este de Washington.

Walsh espera que los candidatos minoritarios prosperarán a medida que las comunidades de esos sectores de Washington se integren más. Y no cree que los legisladores en el este de Washington desestimen las necesidades de sus representados.

“No siento que la población hispana no se haga oír por la gente que la representa en el gobierno”, afirmó.

Pero Pérez dijo que los adversarios de la Ley de Derecho al Voto y el Dream Act a la larga deberán dar razones a una población hispana creciente, que ha pasado a ser mayoría en algunos condados pequeños en el este de Washington.

Oponerse ahora a la medida es exponerse a cuestionamientos en el futuro, dijo Pérez.