Familia demanda a Ohio por “cruel” ejecución de reo

Los hijos y la esposa del reo presentaron la demanda contra el estado y una farmacéutica ante un tribunal de Columbus argumentando que se violaron los derechos constitucionales del ejecutado
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Familia demanda a Ohio por “cruel” ejecución de reo
La agonía de Dennis McGuire duró unos 25 minutos, según reportó un diario.
Foto: Archivo

Washington.- La familia de un preso ejecutado el pasado 16 de enero en Ohio ha presentado una demanda contra ese estado y una compañía farmacéutica en la que alega que el reo fue víctima de un castigo “cruel e inusual”, puesto que su agonía duró unos 25 minutos, informó hoy el diario Columbus Dispatch.

Dennis McGuire, condenado por haber violado y degollado a una joven embarazada, jadeó y resopló sonoramente durante más de diez minutos después de recibir una inyección letal con una combinación de fármacos nunca antes utilizada.

La demanda, presentada ante un tribunal de Columbus a nombre de los hijos de McGuire, argumenta que se violaron los derechos constitucionales del reo al aplicarle una inyección de midazolam (sedante) e hidromorfona (analgésico derivado de la morfina que se utilizó para detener su respiración), una mezcla sin precedentes.

“La ejecución de un ser humano con una mezcla de fármacos no probaba clínicamente que hace que el cuerpo se retuerza de dolor durante 25 minutos constituye un castigo cruel e inusual“, argumenta en la demanda el abogado Jon Paul Rion.

Los demandados son los funcionarios de prisiones del estado de Ohio y el equipo que llevó a cabo la ejecución, así como Hospira Inc., una compañía con sede en Chicago que fabrica los medicamentos que se usaron en la inyección letal aplicada a McGuire.

Los hijos y la esposa del ejecutado vieron todo el proceso desde una sala adjunta en el Centro Correccional de Ohio del Sur en Lucasville, acompañados por la hermana de la víctima de McGuire.

Ohio agotó sus reservas de inyecciones letales convencionales en septiembre, al igual que ocurrió en la mayoría de los otros 31 estados que aplican la pena capital en Estados Unidos, lo que les ha obligado a probar nuevas combinaciones.