Galavisión busca la verdad tras los milagros religiosos

Profesor de teología Daniel Álvarez intenta ofrecer una respuesta este jueves, en "Milagros Decodificados"
Galavisión busca la verdad tras los milagros religiosos
Milagros Decodificados se estrena este jueves 6 de marzo, a las 9:00 p.m., por Galavisión.
Foto: Cortesía

Este miércoles de ceniza es un recordatorio para el mundo cristiano de que la Semana Santa se acerca; una época en la que se revive el calvario y resurrección de Jesús. Por supuesto, es imposible hablar de la vida del Hijo de Dios sin mencionar los milagros que se le atribuyen.

Es por ello que desde épocas milenarias se ha generado la creencia popular de que efectivamente existen fenómenos cuya única explicación es la fe.

Ese es precisamente el tema del programa de Galavisión “Milagros Decodificados”, en el cual se estudia y se realiza un recorrido por varios de los fenómenos más sorprendentes de Latinoamérica conocidos como milagros. “Quizás de cierta manera todos estos hechos pueden interpretarse como fenómenos de autosugestión o que tienen explicación científica, pero a pesar de que hay científicos que analizaron muchos de estos eventos, existe la posibilidad de que algo se catalogue como milagroso”, manifiesta Daniel Álvarez, profesor de teología de Florida International University y presentador del programa.

Los casos estudiados se han presentado en países como Brasil, México, Colombia y Argentina, entre otros, y todos ellos gozan de una autenticidad llamativa de acuerdo al profesor.

“Por ejemplo, una hostia sangrante fue analizada meticulosamente en un laboratorio, y la misma científica quedó estupefacta de que no podía descartar la posibilidad de que lo que había ahí era sangre, también el caso de una señora que tiene los estigmatas (estigmas de Cristo)”, dice.

“… Son cosas en las que hay que dejar el espacio a la duda, porque la ciencia no ha dado una explicación totalmente clara de que se trata de un evento natural”, añade.

Para Álvarez, quien se ha movido en los círculos académicos toda su vida, el hecho de que la creencia en esta clase de fenómenos sea mucho más común en Latinoamérica que en otras partes del mundo, no tiene que ver con la falta de conocimiento científico, sino con la presencia de un nivel mayor de fe.

“Siempre hay una actitud de condescendencia hacia los pueblos donde se percibe, no tienen la sofisticación científica o teológica para darse cuenta de que estos eventos no pueden pasar, pero yo he aprendido que la ciencia no lo abarca todo, ni entiende el poder de la fe…creo que la fe es una puerta a posibilidades que la ciencia ha cerrado”, concluye.