Lucha por EEUU y su padre

Joselyn Rodríguez sirve en el Ejército y a su familia la separa una deportación

Hace tres años que Joselyn Rodríguez está en el servicio activo del Ejército estadounidense. La última vez que vio a su papá Florencio Rodríguez, fue la mañana que se despidieron, cuando ella iba a comenzar su entrenamiento militar.

Poco después, Florencio fue detenido por manejar sin licencia de conducir, cuando daba el “aventón” una noche a varios compañeros de su grupo musical, y deportado a México.

Allí ha vivido desde entonces, trabajando intermitentemente y separado de sus cinco hijos, cuatro de ellos ciudadanos estadounidenses que aún residen en Florida. Florencio, un músico y compositor, había vivido allí desde que llegó a EEUU en 1982, a los 18 años.

El padre, de 49 años, intentó regresar a EEUU el pasado mes para reunirse con sus hijos, presentándose en la garita fronteriza de Otay, junto a un grupo que pidió asilo o permiso humanitario como parte de la campaña “Bring them home”.

Ahí sigue detenido, a pesar de no tener un delito en su haber —solo una deportación anterior— y de que su hija, de 23 años, está sirviendo en las Fuerzas Armadas estadounidenses.

Su hermano, Fortino Rodríguez, asegura que Florencio es un excelente padre y modelo para sus hijos. “La hija que está en el Ejército es bien centrada, bien inteligente”, dijo Fortino. “Todos sus hijos han tenido calificaciones excelentes.

El siempre trabajó y solventó todo para sus hijos y trató de darles lo mejor, nunca se quedaba con nada. Para mí no es justo que él esté allá, yo quisiera sinceramente que le dieran una oportunidad de estar aquí con sus hijos”.

En una carta escrita recientemente en apoyo al caso de su padre, Jocelyn expresó: “Mi padre fue deportado hace tres años mientras yo estaba en entrenamiento individual entransición hacia el Ejército…como muchos, mi papá veía un futuro más próspero para mis hermanos, hermanas y sacrificó su vida por mi familia como lo hago yo con este país. Mi papá es valiente al confrontar a la ley para reunirse con su familia. No está cruzando una frontera ilegalmente, sino que está poniendo su futuro y el de mis hermanas menores en las manos de los hombres por cuya libertad yo estoy luchando”.

Marie Vincent, abogada de Pangea Legal Services en San Francisco, quien asiste en la defensa de Rodríguez, informó que el hombre solicitó asilo al llegar a este país hace unas tres semanas. Esta semana, recibió una respuesta negativa tras su entrevista inicial de “miedo creíble”.

Vincent indicó que el caso será apelado ante un juez y que además se solicitará la acogida de Florencio a la directiva de “parole in place” para familias de soldados activos en las Fuerzas Armadas, una medida anunciada en noviembre por el Gobierno federal para proteger a los familiares indocumentados de militares activos.