Tribuna del público: García Marquez

¡Qué vaina esta prematura desaparición del Genio! La literatura colombiana ha quedado como huérfana.

Siempre le admiré con sana envidia. Me he leído todo lo que escribió y se ha dicho sobre él (al menos eso creo). Guardo todas sus citas, aún las iconoclastas, que siempre que las recuerdo me hacen reír, y las que no, reflexionar.

Se puede decir, que fue él, el que le abrió a Colombia las puertas del mundo para que éste la conociera en toda su dimensión: con sus virtudes y defectos.

Pero no todo ha sido en balde. Le hereda a su entrañable patria, y al mundo de las letras, en general, su inigualable impronta literaria, para ejemplo de las generaciones futuras.

Adiós, pues, “Aracateño Inigualable”. En el Parnaso, esa patria simbólica de los poetas, te están esperando con alfombra roja, para rendirte el tributo que solo se le brinda a los grandes.

Tu temprana desaparición me ha invitado a hacerme esta reflexión: Considero como una paradoja de la vida, el que los que deben quedarse, se vayan, y que los que deben de irse, se queden.