Concejo vecinal inicia con problemas

En Pico Union suspenden la juramentación de nuevos miembros

Conflictos de agente impidieron la instalación de la nueva junta directiva del concejo vecinal de Pico Union.

“El presidente, Peter Sean, trató de continuar con la reunión y discutir otros asuntos con la junta antigua”, dijo Terrence Gomes, del Departamento de Empoderamiento de los Vecindarios (DONE) y encargado de la juramentación de los nuevos miembros.

“Las reglas dicen que después de las elecciones, en la siguiente reunión, lo primero que debe hacerse es la instalación de los nuevos miembros, pero no se hizo”, añadió. Ese acto motivó que dos miembros de la junta se retiraran, poniendo fin a la reunión.

Sean dijo que su intención era la de elegir nuevos miembros para tres puestos que estaban vacantes antes de continuar con la juramentación. “La gente se opuso porque no reconocieron cuál era mi intención”, dijo Sean.

Gomes destacó que habrá una reunión especial para juramentar a los miembros electos, aunque no dio fecha.

La juramentación incluye a siete miembros y a Sean, quien fue reelegido en las últimas elecciones; cuatro son latino y cuatro son coreanos.

“La manera que lo condujo no refleja bien a la comunidad coreano americana, con la que ha habido tensiones en el pasado”, dijo Francisco Rivera, quien estuvo en la reunión, al referirse a la forma como actuó Sean. “Existe la necesidad de un diálogo pero la ciudad debe de tomar control de este proceso para una transición verdaderamente democrática”.

La tesorera Zoila Bañuelos dijo que protestó, junto con otro miembro, cuando el comité ejecutivo elaboró la agenda. Pero su inconformidad no fue tomada en cuenta.

Sin embargo, Sean señaló que “hablamos de ella en la reunión del pasado lunes [29 de abril] pero hasta ahora nadie había dicho nada”, dijo.

Jesús Bañuelos, otro de los miembros de la junta, señaló que Sean “siempre está haciendo lo que quiere. Siempre está dándonos problemas, pero yo voy con las reglas de la ciudad, no con las reglas de él”.

Pero la instalación de los nuevos miembros es solo una de las molestias entre los vecinos. En las elecciones celebradas el pasado 3 de abril, algunos de ellos alegaron la existencia de irregularidades en las mismas, como la exigencia de un documento oficial para votar.

“Es anti ético, es inmoral, que un agente gubernamental le pida a un ciudadano un documento que no le han dado’, dijo Emilio Vega, quien fue observador durante las elecciones. “Les dicen que las personas sin documentos pueden votar y después les piden la licencia a la hora de votar, un documento que nadie les ha dado”, dijo.

Sean, por su parte, respondió que no se cometieron irregularidades en las elecciones. “Las personas solo tenían que mostrar cualquier documento que demostrara que tenía 18 años o más”, dijo.

En las eleeciones votaron unas 700 personas.