Piden justicia por hijo muerto en Tamaulipas y escuela ofrece útiles

Los padres del menor que murió víctima de bullying en una secundaria Ciudad Victoria exigen justicia pero las autoridades les ofrecieron “apoyo” para ùtiles escolares

México.- Los padres del menor de 12 años, Héctor Alejandro Méndez, pidieron justicia por la muerte de su hijo víctima de bullying en una secundaria Ciudad Victoria, Tamaulipas, y en una respuesta sin tacto las autoridades locales ofrecieron “apoyo” para ùtiles escolares.

Yo para qué quiero un apoyo escolar, mi hijo ya está muerto”, dijo en entrevista televisiva Javier Méndez, padre del menor que murió el martes a consecuencia de un traumatismo craneoencefálico en medio de una campaña desde diversos frentes por combatir el acoso escolar en el país.

Desde 2011, la Comisión Nacional de Derechos Humanos reportó que México ocupa el primer nivel internacional en casos de bullying: prácticamente ninguno de los casi 19 millones de alumnos de primaria y secundaria, tanto en escuelas públicas como privadas, se confesó ileso de esta práctica.

Este miércoles, un video subido al canal de la red Youtube desde el estado de Zacatecas hizo pública la manera en que una niña es humillada y golpeada por otra mujer que la acusa de difamación y chismorreo.

En Tamaulipas, el niño Héctor Alejandro sufrió una lesión mortal provocada por cuatro de sus compañeros de clase que lo tomaron de pies y manos para azotarlo contra la pared en un juego de acoso conocido como “columpio”.

Tanto la maestra de español, que el día del accidente estaba a cargo del grupo, como la subdirectora de la Escuela Secundaria número 7 fueron suspendidas por la Secretaría de Educación de la entidad, pero los padres del menor quieren un castigo ejemplar.

“En sus manos estaba la vida de mi hijo”, dijo Méndez padre.

Los progenitores creen que si su hijo hubiera recibido atención médica a tiempo probablemente no habría muerto.

Además, de acuerdo con testimonios, el pasado 14 de mayo, cuando Héctor tomaba su última clase, la maestra presenció las bromas pesadas de los compañeros hacia la víctima y no hizo más que solicitar “calma”.

En la misma entidad, Tamaulipas, otro niño de 13 años falleció por las fracturas y golpes que le propinaron sus compañeros de clase en 2012.

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CronicadeMexico
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