ICE rastrea a inmigrantes con ELITE, la app de Palantir que mapea sus ubicaciones
Nuevos agentes accedieron a direcciones, registros migratorios y otros datos sensibles antes de completar sus antecedentes
Agentes del ICE utilizan tecnología y bases de datos para apoyar operaciones de control migratorio. Crédito: Jacquelyn Martin | AP
El acceso a información confidencial por parte de nuevos empleados del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) abrió un nuevo frente de preocupación sobre el uso de tecnología, inteligencia artificial y datos personales en las operaciones de deportación.
De acuerdo con una investigación de The Intercept, funcionarios y exfuncionarios de ICE y del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) señalaron que algunos trabajadores contratados durante la reciente expansión de la agencia pudieron utilizar ELITE antes de completar sus verificaciones de antecedentes.
La aplicación fue desarrollada por Palantir y lleva el nombre de Enhanced Lead Identification and Targeting. Según el material citado por el medio citado, la herramienta ayuda a los agentes a identificar a personas, reunir expedientes, elaborar listas y ubicar objetivos mediante mapas. También asigna una “puntuación de confianza” sobre la precisión de la información que encuentra.

El contexto resulta especialmente relevante porque ICE incorporó a más de 12,000 empleados durante una campaña acelerada de contratación. Un reporte de Reuters de principios de 2026, citado en la investigación, indicó que miles de los nuevos agentes pudieron salir a las calles sin haber completado sus verificaciones de antecedentes.
Acceso a información personal
La preocupación no se limita al proceso de contratación. La guía de usuario de ELITE identifica alrededor de una docena de fuentes de información, entre ellas direcciones, antecedentes penales, registros de inmigración, sentencias judiciales y otros datos personales relacionados tanto con inmigrantes como con ciudadanos estadounidenses.
Parte de esa información corresponde a la llamada información de identificación personal, conocida como PII. Un documento del DHS que registra los usos de inteligencia artificial de la agencia también señala que ELITE utiliza este tipo de datos.

Mary Ellen Callahan, exjefa de gabinete del subsecretario de Seguridad Nacional y exresponsable de privacidad del departamento, cuestionó que personal recién contratado pudiera tener acceso a bases de datos confidenciales.
“Nadie debería haber sido contratado por el DHS antes de que se completaran las verificaciones de antecedentes. Esto nunca sucedió en administraciones anteriores”, afirmó Callahan, según el medio citado. También advirtió que permitir el acceso a sistemas como ELITE a personal que todavía no había sido verificado podía representar un riesgo para la seguridad pública.
Un agente de deportación entrevistado bajo condición de anonimato describió una situación similar. “Es una de las primeras solicitudes que les dan a los nuevos oficiales para que puedan empezar a trabajar”, dijo. El funcionario aseguró además que la herramienta puede utilizarse sin una verificación de antecedentes completa.

Una evaluación de privacidad bajo cuestionamiento
Otro punto señalado en la investigación es la ausencia de una evaluación de impacto en la privacidad específica para ELITE. La legislación federal establece que las agencias deben realizar y publicar este tipo de evaluaciones cuando una tecnología nueva o sustancialmente modificada recopila, conserva o difunde información de identificación personal.
Sin embargo, el sitio del DHS presenta un documento como respaldo de la evaluación de ELITE, pero el enlace conduce a una evaluación de 2019 relacionada con una base de datos integrada de cumplimiento de ICE. Esa evaluación fue elaborada antes de que ELITE fuera adquirida y, según los expertos citados por The Intercept, no describe las fuentes de datos, el análisis mediante inteligencia artificial ni las inferencias que produce la aplicación.
Clare Garvie, abogada especializada en privacidad y subdirectora de política tecnológica del Proyecto de Vigilancia Policial de la Facultad de Derecho de la Universidad de Nueva York, consideró que el problema va más allá de una cuestión técnica.

“Las evaluaciones de impacto en la privacidad son un componente esencial de la transparencia y la gobernanza de la privacidad”, sostuvo Garvie. A su juicio, estos documentos permiten conocer qué información se recopila, cuánto tiempo se conserva, quién puede utilizarla y qué recursos existen cuando los datos son incorrectos o pueden utilizarse de manera indebida.
La preocupación central es que la expansión de estas herramientas ocurra al mismo tiempo que aumenta la contratación dentro de ICE. Para los críticos citados por The Intercept, el acceso temprano a sistemas que contienen datos personales plantea interrogantes sobre seguridad, supervisión y rendición de cuentas.
El caso coloca a ICE, Palantir, la inteligencia artificial y el manejo de información personal en el centro de un debate que podría crecer conforme las agencias estadounidenses incorporen más tecnología automatizada a sus operaciones sobre los inmigrantes.
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