LéaLA celebra el Mes de la Herencia Hispana con cuatro días de libros, aprendizaje, música y actividades para toda la familia

Las familias disfrutan de conectar con su cultura para que sus hijos aprendan español

Estudiantes terminan un taller con “Salvies who Lunch” y la maestra y poeta Xitlalic Guijosa en donde estampaban imágenes en una hoja de papel blanco, creando sus propias obras de arte.

Estudiantes terminan un taller con “Salvies who Lunch” y la maestra y poeta Xitlalic Guijosa en donde estampaban imágenes en una hoja de papel blanco, creando sus propias obras de arte. Crédito: Janette Villafana | Impremedia

La feria del libro en español LéaLA comenzó el jueves por la mañana en la Plaza de Cultura y Artes de Los Ángeles, junto a Olvera Street, en el centro de la ciudad, con música y una gran variedad de libros en español tanto para niños como para adultos. 

El festival, de cuatro días de duración, celebra este año su 11.º aniversario y contará con libros, autores, poesía, charlas literarias, talleres para niños y un programa cultural.

“El evento es una iniciativa en colaboración con la fundación de la Universidad de Guadalajara, con el objetivo de traer lo mejor de la literatura y la educación a esta zona del sur de California”, dijo Marisol Schulz, directora general de Lea LA. “Un lugar donde, después de la Ciudad de México, viven más hispanohablantes y donde, curiosamente, no se consigue tan fácilmente la literatura en español”.

LéaLa estará abierto al público hasta el domingo por al tarde.
Crédito: Janette Villafana

Ese primer día, distribuidores de libros y empresas como Lil’ Libros, entre otras, ocupaban todos los rincones de La Plaza de Cultura y Artes, ofreciendo una amplia variedad de obras —desde la ficción hasta cuentos de fantasía para niños—, escritas tanto en español como en inglés.

El evento es comparable a visitar la feria del libro de Scholastic, pero con la particularidad de encontrar historias latinas en cada estante; una experiencia que las generaciones mayores no tuvieron durante su infancia. 

Esa mañana, alumnos de diversas escuelas del LAUSD y de otros centros educativos acudieron en gran número a los distintos puestos para participar en actividades, sesiones de lectura e incluso en una sesión de canto y baile con la compañía Comparsa Cabaret Capricho. Los integrantes del grupo cantaban y tocaban instrumentos mientras los niños aplaudían y repetían las canciones con emoción.

Estudiantes del LAUSD disfrutaron del primer día de la Feria de Libros.
Crédito: Janette Villafana

Entre el grupo que disfrutaba del acto musical estaba Gabriela Salazar, quien asistió al evento con sus tres hijos, Jovani, Gabrielito y Gavin. 

“Es nuestra primera vez y venimos a aprender y ser estudiantes de la vida”, comentó la mamá mientras sus hijos disfrutaban de la música. “Para mí es muy importante inculcarles a mis hijos el idioma español desde una edad pequeña y hacerlo a través de los libros, la música y la cultura, y hoy se trata de todo eso”.

Salazar mencionó que recientemente comenzó a educar a sus hijos en casa y que una de las cosas que ha estado buscando son más materiales en español. Su prioridad es que no se pierdan las costumbres, el idioma y su conexión con sus raíces, solo porque nacieron en los Estados Unidos. 

“Me ha resultado difícil encontrar libros en español con los que los niños conecten, así que esta es una forma estupenda de acercarlos a toda esa literatura y a la magia de contar historias en español; ha sido una experiencia fantástica”, dijo Salazar. 

Gabriela Salazar, con sus tres hijos, Jovani, Gabrielito y Gavin.
Gabriela Salazar, con sus tres hijos, Jovani, Gabrielito y Gavin.
Crédito: Janette Villafana

Más allá de la lectura en español, muchos padres con los que hablamos expresaron la preocupación de que las siguientes generaciones pierdan su habilidad de hablar el español. Una de ellas fue Arlene Ramos, quien asistió al evento con sus dos hijos. 

“Soy hija de inmigrantes y, al haber crecido en Estados Unidos, siento que la siguiente generación tiende a perder el español; por eso intento que mis hijos estén en contacto con el idioma”, dijo Ramos al haber comprado un libro de astronautas y ciencias. “Agradezco mucho eventos como este, que nos permiten comprar libros bilingües”.

Al recorrer el evento que se llevaba a cabo de las 9 a.m. a las 4 p.m., se podía observar cómo estudiantes escuchaban a autores leer y realizaban actividades, ya sea dibujando, pintando o creando un obra de arte con sus manos. 

En una de las actividades, Verónica Mergarejo y su hija de 13 años, Amy, estaban dibujando en una silla. Como los demás padres, para Mergarejo lo más importante es que todos sus hijos puedan hablar español con fluidez. La mamá dijo que ella ha visto cómo solo leer en español puede ayudar a las nuevas generaciones a aprender el español. 

“Me parece fascinante que les enseñen a nuestros niños a seguir con su cultura; nosotros venimos de familias hispanas, aunque nacimos aquí. Pero aun así se me hace muy importante que no se nos olvide de dónde venimos”, comentó Mergarejo. “Es muy importante para nosotros que nuestros hijos hablen español. En realidad, yo tengo una experiencia con un hijo mío que aprendió y desarrolló su español leyendo libros; recuperó su español y ahora lo habla muy bien”. 

Verónica Mergarejo y su hija de 13 años, Amy con uno de los dibujos que hizo en de taller para estudiantes.
Verónica Mergarejo y su hija de 13 años, Amy con uno de los dibujos que hizo en de taller para estudiantes.
Crédito: Janette Villafana

La mamá que asistía al evento con la escuela de su hija dijo que, aunque su hija entiende el español perfectamente, le resulta difícil hablarlo. Al hablar con La Opinión, Amy dijo que intentó hablar en español y lo hizo muy tímidamente, pero lo logró. Dijo con emoción que espera aprender a hablar español, igual que lo hizo su hermano. 

Para la bibliotecaria local Yvette Casillas, quien compró un libro en español para añadirlo a su colección, la feria anual del libro le llena el corazón de alegría. 

Ella comentó que, más allá del aspecto de la representación, poder comprar libros escritos originalmente en español —y no traducidos— es algo muy especial.

“Siento que muchos de los libros que leen nuestros estudiantes suelen ser obras traducidas”, explicó Casillas. “La experiencia es muy distinta cuando el autor proviene de Centroamérica, Sudamérica, México o regiones similares, ya que aporta al libro una impronta cultural propia de su origen”.

También mencionó la importancia de leer y comentó que actualmente los Estados Unidos atraviesan una crisis de alfabetización. En donde los jóvenes ya no leen al grado en que lo hacían las generaciones posteriores. 

LéaLA tiene eventos y diversión para toda la familia.
Crédito: Janette Villafana

“Creo que poder leer en cualquier idioma es fundamental, especialmente ahora”, concluyó Casillas antes de irse a otro puesto. “Considero que tener acceso a estos libros es muy importante para su desarrollo y comprensión, así como para entender el español, los distintos lugares donde se habla y las culturas y temas asociados a él”

El evento seguirá su agenda de actividades y diversión este fin de semana, concluyendo el domingo por la tarde, y es gratis para toda la comunidad. 

Para más información sobre las actividades visite: https://lea-la.com/

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