Ahora, sobre inmigración, Obama tiene la palabra

El presidente advierte que al Congreso que actuaría solo, pero a él también el tiempo se le acaba
Ahora, sobre inmigración, Obama tiene la palabra
Obama tomaría medidas para la frontera y no alivios migratorios.
Foto: Archivo

WASHINGTON, D.C.— Con la capital del país prácticamente vacía porque la mayoría de los legisladores se encuentra ya en su receso de verano, el presidente Barack Obama tendrá que “actuar solo” en la crisis de la frontera tal y como amenazó el viernes pasado.

Y tendrá que actuar pronto: él y su familia tomarán unas vacaciones de dos semanas a Martha´s Vineyard, en las costas de Massachusetts, a partir este fin de semana.

Sin embargo, las medidas que tome, según la Casa Blanca, estarán relacionadas con la crisis en la frontera y no con los alivios migratorios para quienes ya se encuentran el país en calidad de indocumentados, como le exigen los grupos pro-inmigrantes.

El portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, reiteró el lunes que Obama sigue estudiando las opciones y podría hacer un anuncio a comienzos de septiembre, aunque el “tiempo puede fluctuar”.

Aún si Obama anuncia sus medidas antes de septiembre, éste preferiría que el Congreso aprobase la reforma migratoria, porque las medidas ejecutivas solo serían temporales, agregó.

Entre los alivios migratorios solicitados a la Casa Blanca figuran la suspensión de la deportación de buena parte de la población indocumentada; la ampliación del programa de “acción diferida” de 2012 para los padres de los “Dreamers”, y permisos de trabajo temporales para quienes se beneficiarían de la reforma migratoria que aprobó el Senado en junio de 2013.

También piden la cancelación de los programas policiales “287g” y “Comunidades Seguras”, y que los indocumentados en vías de legalización puedan tramitarla sin salir del país. En la actualidad, dependiendo del tiempo que hayan estado indocumentados, la espera fuera de EEUU es de 3 a 10 años.

Además piden más uso de la “discreción procesal” para dar prioridad de expulsión a los que sean una amenaza para la seguridad pública.

Aunque a largo plazo la legalización de los indocumentados podría ayudar a engrosar las filas demócratas, a corto plazo, Obama podría perjudicar a candidatos demócratas en estados conservadores en los comicios de noviembre próximo.

El Senado tendrá una breve sesión este martes pero, según fuentes legislativas consultadas por La Opinión, no habrá votos. La sesión del Congreso se reanudará el 8 de septiembre.Eso quiere decir que la Cámara Alta no someterá a voto su propio plan de fondos por $2,700 millones para la crisis en la frontera.

Y el plan por $694 millones que la Cámara de Representantes aprobó el viernes pasado –repleto de ataduras- quedará sepultado hasta después del receso de cinco semanas en agosto.

Mientras tanto el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ya empezó a redistribuir $405 millones para atender la crisis en la frontera, tomando fondos de otras operaciones vitales.

Marsha Catron, portavoz del DHS, explicó a la prensa que se notificó el viernes pasado al Congreso de su decisión “para evitar que agencias como la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) y la Oficina de Aduanas y Protección de Fronteras (CBP) se quedasen sin fondos”.

El Departamento de Salud y Recursos Humanos (HHS), que tiene custodia de los niños después de que son procesados por la Patrulla Fronteriza, cesará el uso de las tres bases militares que habilitó para albergarlos, porque ha disminuido el flujo de menores detenidos en la frontera.