Infatigable lucha por la reforma

Voluntaria en CHIRLA para diferentes actividades

El DACA cambia su vida y ahora nadie para a esta estilista inmigrante mexicana

A María Galván nunca le cruzó por la mente, cuando entró a las oficinas de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes de Los Ángeles (CHIRLA) en busca de ayuda para sus hijas, que había llegado para quedarse.

Se convirtió sin proponérselo en una voluntaria infatigable por la reforma migratoria.

“Hace poco más de dos años fui por primera vez a CHIRLA, para ver cómo ayudaba a mis dos hijas Zulema y Saira a llenar las solicitudes de la Acción Diferida”, recuerda María Galván.

Pero a partir de ahí, “ya no me despegué de Chirla, empecé a ver todo lo que hacían por la reforma migratoria y no he parado”.

Ha viajado a Washington D.C., Las Vegas y otras ciudades en acciones para presionar por un alivio migratorio.

En D.C. fue arrestada, a principios de septiembre, junto con 114 mujeres que con los brazos entrelazados, llevaban a cabo una acción de desobediencia civil.

Pero como voluntaria de CHIRLA, Galván, una estilista de 45 años, residente de San Fernando, ha encontrado una pasión que espera que dé frutos con una reforma migratoria que ayude a inmigrantes como ella a salir de las sombras.