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Un sinaloense que ‘lidera la manada’ de perros

César Millán ha encantado a los canes y también a las audiencias de televisión

El sueño de César Millan, un sinaloense mejor conocido como “el líder de la Manada”, o el “encantador de perros”, comenzó como el de muchos inmigrantes— intentando cruzar por un “hoyo” en la barda que divide a Mexico de Estados Unidos, en el área de Tijuana hace 23 años.

Tras pasar varios días sin comida y durmiendo bajo los puentes, Millán llegó literalmente sin nada a Estados Unidos a innovar en un oficio que le ha dado fama y fortuna, y que le ha permitido conquistar el afecto de millones de personas en todo el mundo.

“La migra me agarró muchísimas veces, a veces por la playa, porque andaba de arriba para ‘bajo como perro, porque no conocía Tijuana”, platicó en un florido lenguaje que todo el tiempo provocó la risa en el auditorio totalmente lleno del Centro Cultural de Tijuana.

La gente hizo línea por horas y pagó 57 dólares por ir a escuchar a este sinaloense durante el evento Tijuana Innovadora 2014; “La diásporamexicana, el talento que voló al norte”. Millán es, sin duda, un ejemplo ese talentó que curzó la frontera.

Millán, quien vivía en un rancho de Culiacán donde desde niño siempre lo seguían los perros, hasta que le empezaron a decir “ahí va el perrero”, entendió el carisma nato que tenía con las mascota y se dijo a sí mismo que él sería el mejor entrenador de perros en Estados Unidos.

“Y que me vengo para Tijuana un 23 de diciembre, un día antes de Navidad, pero algo dentro de mí me decía que tenía que hacerlo. Soy como toda la gente que se viene derechito a Tijuana, hasta el caminito está la flecha que apunta hacia acá”, dijo en toco jocoso.

Cruzó por San Ysidro, y de “este lado”, sin saber el idioma, lavó carros y platos, comía dos hot dogs por un dólar que retacaba de tomate y cebolla para llenarse y llegó a dormir bajo los ‘freeways’ en Los Ángeles.

Ideándose formas de sobrevivir empezó a pasear perros, gracias a lo cual ganó la primera vez la “enorme” cantidad de 60 dólares, y con el tiempo conoció a la esposa del actor Will Smith –sin saber quién era el artista- de la que se ganó la confianza y el afecto, tanto que lo puso a estudiar inglés y a relacionarlo con otras figuras del espectáculo.

Después logró tener un programa de radio y televisión para enseñar a la gente a educar a su perro. Lo demás es historia

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