Impuestos a millonarios, inmigración y Trump marcan la contienda del último debate en California
El debate por la gubernatura de California evidenció fuertes divisiones entre candidatos sobre el costo de vida, impuestos e inmigración
Los aspirantes también confrontaron posturas sobre Donald Trump, el precio de la gasolina y políticas migratorias. Crédito: Ethan Swope | AP
El encuentro, organizado por CNN, reunió a los republicanos Chad Bianco y Steve Hilton, así como a los demócratas Xavier Becerra, Matt Mahan, Katie Porter, Tom Steyer y Antonio Villaraigosa, en un debate marcado por profundas diferencias en temas clave como impuestos a los más ricos, inmigración y la relación con el gobierno federal, a menos de un mes de las elecciones primarias del 2 de junio.
Uno de los ejes centrales fue el alto costo de vida en el estado, particularmente el precio de la gasolina, que superó los $6 dólares por galón el mismo día del debate. Las posturas evidenciaron una fuerte polarización: varios demócratas, incluido Becerra, atribuyeron el alza al presidente Donald Trump y a factores internacionales como la guerra en Irán, mientras que los republicanos responsabilizaron a las políticas estatales.
Hilton defendió que podría reducir el precio a 3 dólares por galón, lo que provocó la respuesta de Mahan: “Le estás mintiendo a la gente”.
El tono del debate fue confrontativo, donde el nombre del mandatario nacional acaparó la noche. “Donald Trump es el presidente en todos los otros estados donde el costo de vida es mucho más bajo que en California”, replicó Hilton, quien cuenta con el respaldo del mandatario. En medio de las interrupciones, Porter intervino: “Chicos, chicos, basta de discusiones”.
Sin embargo, Becerra afirmó: “Voy a repetir el nombre de Donald Trump tantas veces como sea necesario porque es la verdadera amenaza que tenemos en California”, mientras que Porter expresó de forma tajante: “Donald Trump apesta”.
Impuesto a millonarios
Uno de los temas centrales fue el llamado Billionaire Tax Act, un impuesto extraordinario dirigido a las mayores fortunas del estado. La congresista Porter apoyó la medida al afirmar que los más ricos deben contribuir más, aunque advirtió que “no va a cambiar fundamentalmente la economía de California” al tratarse de un gravamen puntual. Por su parte, Steyer coincidió en respaldarlo, pero consideró que “no va lo suficientemente lejos”.
Mientras que Mahan criticó a sus compañeros demócratas por centrarse en expandir el gobierno en lugar de hacerlo más eficiente.
El costo de vida en California es un tema crítico y el eje central del debate político y social de cara a las elecciones de este 2026, caracterizado por una crisis de asequibilidad que ha impulsado un alto nivel de emigración a otros estados.
Según analistas, la inflación acumulada ha superado el 90% desde el año 2000, reduciendo drásticamente el poder adquisitivo de los residentes.
Migración, epicentro del encuentro
Durante el debate, el tema migratorio generó uno de los intercambios más tensos. El moderador preguntó al republicano Steve Hilton si impulsaría la deportación de trabajadores agrícolas indocumentados en California, en alusión al endurecimiento de la política migratoria bajo el gobierno de Donald Trump.
Hilton respondió destacando su experiencia personal: “Soy el único inmigrante en este escenario. Soy un inmigrante legal”. Añadió que, en su opinión, los estadounidenses respaldan la inmigración cuando está “debidamente controlada” y subrayó que las decisiones en esta materia corresponden al gobierno federal, con el que, aseguró, colaboraría para hacer cumplir la ley.
En contraste, Katie Porter defendió que el papel del gobernador es garantizar la protección de todos los residentes del estado, independientemente de su estatus migratorio.
El debate también abordó las políticas de “estado santuario”. Antonio Villaraigosa afirmó que estas leyes no “protegen a delincuentes violentos”. Asimismo, se discutió el intento de California de prohibir que agentes federales utilicen cubrebocas durante operativos, medida que fue bloqueada por un juez federal.
Chad Bianco cuestionó la autoridad del estado para imponer esa restricción, aunque reconoció que en “ciertas circunstancias” permite esa práctica dentro de su jurisdicción.
Por su parte, Xavier Becerra adoptó una postura más dura al ser consultado sobre posibles acciones legales contra líderes del ICE: “Creo que deberíamos supervisar a la fuerza mercenaria enmascarada de Donald Trump que llaman ICE”.
Así, con posturas marcadamente opuestas y sin consensos, el debate dejó en evidencia que la carrera por la gubernatura de California entra en su fase decisiva, con un electorado polarizado y múltiples frentes de discusión que definirán el rumbo político del estado, en una contienda, considerada la más abierta en décadas tras la próxima salida del gobernador Gavin Newsom.
Sigue leyendo:
· Nueve candidatos a gobernador de California, frente a frente en debate
· Las opciones de Antonio Villaraigosa en la campaña electoral
· Dos republicanos y un demócrata lideran encuesta para gobernador de California