Republicanos de la Cámara de Representantes y del Senado chocan por polémico fondo de Trump

La guerra interna entre republicanos de la Cámara de Representantes y del Senado fue detonada por el fondo de casi $1,800 millones para la “antiarmamentización”

Republicanos de la Cámara de Representantes y del Senado chocan por polémico fondo de Trump

El líder de los republicanos en el Senado, el senador por Dakota del Sur John Thune, en el Congreso en Washington, el 10 de marzo del 2026. Crédito: Jose Luis Magana | AP

La división entre republicanos de la Cámara de Representantes y del Senado quedó expuesta antes del receso por el Día de los Caídos, luego de que legisladores conservadores protagonizaran una disputa interna por el nuevo fondo de compensación impulsado por la administración de Donald Trump y por el retraso de un multimillonario paquete de financiamiento migratorio.

El conflicto gira en torno al llamado fondo “contra la militarización” del Departamento de Justicia (DOJ), una iniciativa valorada en casi $1,800 millones de dólares destinada a compensar a personas que aseguren haber sido víctimas de persecución política o abuso del gobierno federal durante años recientes, especialmente bajo la administración de Joe Biden.

Mientras varios republicanos de la Cámara respaldaron el programa como una herramienta para reparar presuntos abusos contra simpatizantes conservadores, numerosos senadores republicanos reaccionaron con indignación ante la posibilidad de que personas condenadas por el ataque al Capitolio del 6 de enero de 2021 puedan beneficiarse del fondo.

Las tensiones provocaron que el Senado frenara temporalmente la votación de un paquete de seguridad fronteriza e inmigración de $72,000 millones de dólares impulsado por la Casa Blanca para fortalecer las operaciones del ICE y de la Patrulla Fronteriza.

Senado republicano se rebela contra plan del DOJ

El líder de la mayoría republicana en el Senado, John Thune, reconoció públicamente su frustración por la controversia generada por el fondo del Departamento de Justicia, al señalar que el proyecto migratorio originalmente debía ser “directo y enfocado”.

“Esta semana todo se complicó mucho más de lo necesario”, admitió Thune ante periodistas en el Capitolio.

La molestia escaló después de que el fiscal general interino Todd Blanche acudiera a una reunión privada con senadores republicanos para defender la propuesta. Según legisladores presentes, el encuentro se convirtió en una discusión tensa, especialmente por las dudas sobre el posible uso de dinero federal para indemnizar a personas condenadas por agredir policías durante los disturbios del Capitolio.

El senador Mitch McConnell fue uno de los críticos más severos. “¿El principal responsable de aplicar la ley en el país quiere crear un fondo para quienes golpearon a policías? Es una auténtica estupidez”, declaró el exlíder republicano.

También el senador Thom Tillis calificó la medida como “una estupidez mayúscula” y advirtió que el pueblo estadounidense rechazaría el programa.

Incluso aliados habituales de Trump expresaron preocupación por el costo político del debate, que amenaza con retrasar aún más la aprobación del presupuesto migratorio exigido por la Casa Blanca.

Cámara de Representantes respalda a Trump

En contraste, buena parte de los republicanos de la Cámara de Representantes defendieron la propuesta y criticaron al Senado por abandonar Washington sin aprobar el financiamiento para inmigración.

El representante Tim Burchett calificó como “patético” el retraso legislativo y acusó a los senadores de desperdiciar una semana completa.

Por su parte, el presidente de la Cámara, Mike Johnson, sostuvo que el fondo no tiene motivaciones partidistas y que cualquier ciudadano afectado por una supuesta “instrumentalización política” del gobierno federal debería poder solicitar compensación.

Johnson evitó pronunciarse directamente sobre si los participantes violentos del 6 de enero deberían recibir pagos, argumentando que todavía faltan detalles por definir.

Algunos republicanos conservadores fueron aún más lejos al respaldar las afirmaciones de Trump sobre una supuesta persecución política contra el movimiento MAGA. El representante Ralph Norman aseguró incluso que el ataque del 6 de enero fue “orquestado” por opositores del expresidente.

Mientras tanto, los demócratas preparan una ofensiva política para vincular el debate migratorio con los sucesos del Capitolio y con el nuevo fondo del DOJ, un tema que amenaza con profundizar las fracturas dentro del Partido Republicano a pocas semanas de que el Congreso retome negociaciones clave sobre inmigración y gasto federal.

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