Aplazan funeral de familia asesinada en P.Rico en espera familiares peruanos

El crimen registrado en un acomodado barrio de San Juan ha conmocionado a los puertorriqueños, el entierro tendrá lugar el miércoles
Aplazan funeral de familia asesinada en P.Rico en espera familiares peruanos
Foto: Shutterstock

El velatorio, funeral y entierro de la familia que esta semana fue asesinada en un acomodado barrio de San Juan, un suceso que ha conmocionado a los puertorriqueños, fue aplazado para dar tiempo a que lleguen a la isla los familiares de las dos mujeres fallecidas, madre e hija, ambas peruanas.

Según detalló un portavoz de la familia puertorriqueña, el velatorio del exmilitar Miguel Ortiz Díaz, de 66 años, y de su hijo Michael Ortiz, de 15, había sido programado para hoy, pero se cambió al martes para dar tiempo a que los familiares de la esposa de 45 años, Carmita Uceda, y su madre, Clementina Ciriaco, de 73, puedan llegar de Perú.

Así, el velatorio tendrá lugar el martes y, aunque inicialmente se dijo que estaría abierto al público, finalmente se ha decidido restringirlo a familiares y amigos cercanos. El entierro tendrá lugar el miércoles.

Los familiares también viajarán para reclamar los cuerpos de ambas y decidir qué se hace con el menor de 13 años que milagrosamente sobrevivió al ataque, si se queda en Puerto Rico o se traslada con otros familiares a Perú.

“El agradecimiento que tenemos con el pueblo de Puerto Rico en estos momentos de tanto dolor para nuestra familia es y será eternamente recordado”, dijo en un comunicado Luis Alfredo Ortiz, hermano del sargento Miguel Ortiz, en su calidad de portavoz de la familia.

El exmilitar era el padre de familia que fue ejecutado en su vivienda de Guaynabo por dos jóvenes de 26 y 27 años, a los que había rentado un apartamento y que ya se encuentran en prisión a la espera de ser juzgados.

En el suceso también fueron ejecutadas su esposa y la madre de esta, en presencia de los dos hijos de la pareja, de 15 y 13 años, que fueron trasladados por los asaltantes a una localidad cercana.

El mayor de ellos fue ejecutado de noche en una carretera en presencia del menor, quien, al quedarse sin munición los atacantes, fue acuchillado, estrangulado y tirado por un puente.

El menor sobrevivió, logró llegar a una vivienda cercana, pidió ayuda y finalmente fue el que relató todo lo ocurrido a la Policía, que al cabo de unas horas detuvo a los responsables.

“Las oraciones y muestras de cariño han sido más que acogedoras para toda nuestra familia; han sido una de nuestras principales fortalezas”, añadió el portavoz de la familia.

Aunque la sociedad puertorriqueña está acostumbrada a las noticias sobre asesinatos, el que en esta ocasión el incidente se saliera del habitual ajuste de cuentas entre jóvenes relacionados con el tráfico de drogas y tocara a una familia acomodada ha conmocionado a la población, que ha mostrado su rechazo levantando la voz en favor de recuperar el castigo de la pena de muerte, que hace décadas que no se aplica en la isla.

La forma en que las víctimas fueron asesinadas, a tiros en la cabeza mientras estaban de rodillas, y el desgarrador testimonio del menor superviviente que ha sido difundido por la Policía, han causado aún mayor indignación.

Con información de EFE