La decisión en Ferguson

La decisión en Ferguson

La decisión tomada ayer por un Gran Jurado de no presentar cargos contra el agente Darren Wilson por la muerte del joven Michael Brown, en Ferguson, Missuori, no es una gran sorpresa.

Los testimonios contradictorios que surgieron sobre lo ocurrido en el encuentro entre el policía blanco y el adolescente afroamericano aparentemente impidieron que se presentaran cargos contra el oficial. Es un paso positivo , por el bien de la paz pública y la justicia, el que se de a conocer las evidencias y documentos que llevaron al Gran Jurado a exonerar a Wilson de responsabilidad criminal.

Aquí la transparencia es fundamental. En el público en general y la comunidad afroamericana en particular existe una profunda y justificada desconfianza hacia las autoridades de Ferguson.

La policía local desde el primer momento del incidente actuó de una manera prepotente e insensible al dejar el cuerpo de Brown durante horas tirado en la calle. Hechos posteriores confirmaron la brecha de confianza entre un departamento integrado mayormente por agentes blancos a cargo de vigilar vecindarios afroamericanos.

Esta misma falta de representación de minorías en la policía también se refleja a a lo largo del gobierno local.

La examinación del proceso y las pruebas también servirá para disipar el temor de que la acción del fiscal Bob McCulloch, del condado de St. Louis, perjudicó al caso.

Según reportes, el fiscal descargó todas las pruebas ante el Gran Jurado sin darle una guía clara respecto a la presentación de algún cargo específico, tal como se suele hacer en estos casos.

Desde un inició se cuestionó si McCulloch era la persona indicada para encargarse del caso, por sus lazos familiares con policías y porque su padre —un policía— murió a manos de un afroamericano en 1964.

La esperanza de la familia Brown ahora recae en el Departamento de Justicia.

La muerte de Brown a manos de un policía enfocó la atención pública en una comunidad discriminada y sin representación adecuada en distintos niveles de gobierno.

Esperamos que esta tragedia traiga los cambios necesarios en Ferguson y que otras ciudades —las hay muchas— con falta de representatividad de minorías, hagan lo correcto sin tener que pasar por un proceso tan doloroso