Opiniones opuestas de Chespirito en Los Ángeles

Algunos que no simpatizaban con el trabajo del actor calificaron su comedia de simplona y hasta de colaboradora de un sistema político

@Yorshmore

La muerte de Roberto Gómez Bolaños “Chespirito” conmocionó a sus seguidores en Los Ángeles, aunque quienes no simpatizaban con el trabajo del actor mexicano calificaron su comedia de simplona y hasta colaboradora de un sistema político para mantener sumisa a la población.

“Se le va a echar de menos, sabíamos que estaba delicado de salud y pues así es la vida, pero nos deja todos esos personajes que vivían en la vecindad, qué bonita vecindad, qué bonita vecindad…”, dijo María Elisa Amador.

“Luego de jugar fútbol con los primos corríamos a la casa antes de que empezara El Chavo del 8, porque nos hacía reír mucho”, recordó Mario Alberto García, de 18 años de edad y originario de Sonora, México.

Su papá, Mario García, de 41, dijo que al ser provenientes de familia pobre se identificaban con el personaje que vivía en un barril y no tenía para comer.

“Es triste enterarnos de esta noticia, porque fue alguien que creó estos personajes con los que muchos de nosotros nos identificamos por la pobreza en que vivíamos”, mencionó.

Verónica Escobar, de 43 y originaria de Ecuador, dijo que Chespirito traspasó fronteras y era muy querido en Latinoamérica.

“Me ha causado mucha pena la noticia, fue una inspiración para muchos, lo vamos a recordar siempre, ya sea como El Doctor Chapatín, El Chapulín Colorado o El Chavo”, comentó.

Para Rogelio Ruiz, académico e historiador, Chespirito fue uno de los personajes que más contribuyó a embrutecer a los sectores más marginales de México en una de las peores épocas de la dictadura del PRI.

“Aún así hay quienes lo llorarán sin que siquiera hayan sentido el mínimo dolor o congoja ante la desaparición de los 43 normalistas o tanta muerte inocente que hay en México”, criticó.

Vicente García, de 42, dijo que de niño la pobreza era tan grande en su natal Estación Yago, Nayarit, que ni siquiera tenían televisión para ver el programa.

“Ya de grande vi el programa, pero no me llamaba la atención, se me hacía muy simplón, muy tonto, pero bueno, hay a quienes les gusta”, agregó.