LAPD reconoce abuso de fuerza en tiroteo a Brian Beaird
El conductor del Corvette, ejecutado a balazos al finalizar una persecución policíaca, no representaba una verdadera amenaza para los uniformados
@Yorshmore
El conductor de un Corvette que fue ejecutado a balazos al finalizar una persecución policíaca no representaba una verdadera amenaza para los uniformados, reconoció el jefe del LAPD, Charlie Beck.
“Creo que los policías actuaron de manera inadecuada, no estaban enfrentando una amenaza creíble”, dijo este jueves Beck durante una conferencia de prensa en medio de la polémica nacional que ha generado la exoneración de dos policías que aparentemente abusaron del uso de la fuerza.
“La fuerza letal que usan los policías es un asunto nacional que debe ser analizado, especialmente en estos tiempos, por lo que ha pasado en Misuri o Nueva York, es importante que haya ese diálogo”, dijo el jefe policíaco.
La persecución a la que se refirió Beck ocurrió, el 13 de diciembre de 2013, cuando Brian Beaird, de 51 años, intentaba evadir a la policía a bordo de su deportivo plateado.
Al chocar en una intersección de Sur Centro, Beaird estaba desarmado y al salir de su vehículo trastabilló hacia la acera donde casi de inmediato tres agentes empezaron a dispararle, al menos en 15 ocasiones. La persecución fue captada por las cámaras de televisión. Tras un año de investigación interna, el jefe del LAPD determinó que no hubo supervisión adecuada en la escena y que no se cumplieron con los lineamientos de la corporación cuando se llevan a cabo persecuciones de vehículo.
La familia de Beaird interpuso una demanda civil por lo cual la ciudad ha tenido que pagar $5 millones.
Beck no quiso hablar de las acciones disciplinarias que tomarán en contra de los oficiales que esa noche de diciembre accionaron sus armas.
“Se tomarán acciones apropiadas para todos los que participaron, ya que no se siguieron las reglas del LAPD en casos de persecución, algunos tendrán que ser mejor entrenados y otros disciplinados”, mencionó.