Editorial: La liberación de Obama

Las acciones sobre Cuba y la inmigración reflejan una nueva dinámica

@LaOpinionLA

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Los dos últimos años de una presidencia, cuando ya no hay una reelección a la vista, suelen ser los menos productivos ante el desgaste acumulado a lo largo de los años en la Casa Blanca y la falta de poder de negociación con legisladores que ya ven sus ambiciones políticas por arriba de eso próximos dos años.

Esto es lo usual, pero este no es el caso de la administración actual. La oposición republicana en el Congreso que lleva cuatro años bloqueando exitosamente las iniciativas del presidente Barack Obama pudo haberlo desalentado.

Por el contrario, el primer mandatario parece liberado de presiones políticas y, con la justificación de tener un Congreso obstructor, mostró en este mes de diciembre que no está dispuesto a relegar su protagonismo político.

La acción ejecutiva extendiendo la protección contra la deportación de millones de familias indocumentadas y la reapertura de las relaciones diplomáticas con Cuba son dos acciones que fueron prometidas por Obama desde su candidatura, pero nunca pudieron ser instrumentadas por las repercusiones negativas, ya sea a su reelección como a las perspectivas demócratas. Este es el presidente que quisimos ver desde el inicio. Sin embargo, desde el primer momento Obama actuó como un presidente moderado, a pesar de ser calificado en repetidas ocasiones como uno de los “más extremista de la historia”. El análisis pragmático del abogado predominó sobre la actitud arriesgada del activista.

En el rescate de Wall Street siguió los consejos de los banqueros, con Obamacare expandió la cobertura de salud —uno de sus principales logros— sin tocar más en profundidad el marañado sistema médico y en las negociaciones presupuestales quedó siempre la impresión que cedió más de lo que obtuvo, resultando en la terrible implementación del llamado secuestro presupuestal.

Estos ejemplos son algunos de los motivos de la desilusión de una base política desilusionada que lo votó para cambiar la historia y lo vio ceder una y otra vez ante la presión republicana.

Hoy Obama parece estar liberado. La perspectiva del nuevo Congreso republicano lo ubica en un nuevo protagonismo al ser el principal demócrata que les hará frente a medida que se acerca la próxima elección presidencial. Mientras tanto Obama puede seguir haciendo lo que corresponde. (Do the right thing).