El precio de un rechazo

En la pasada elección se repitió hasta el hartzago que la Proposición 45 iba ser muy costosa para el sistema. Una alianza de la industria de la salud, bajo el engañoso lema “para detener los altos costos”, gastó decenas de millones de dólares y hasta negoció el silencio de un sindicato, con tal de que el Comisionado de Seguros de California no regule la prima siquiera a un reducido porcentaje de asegurados en planes individuales.

Quienes respaldamos la medida no nos sorprende ahora que una compañía de seguros, Aetna, haya solicitado el precio promedio de su prima un 10.7% más para 64,000 individuos. Según el Departamento de Seguros de California, este incremento puede llegar hasta el 19.5% para los comercios pequeños que tienen fecha para renovar su seguro en el primer trimestre de 2015.

Según el Comisionado Dave Jones, el incremento inicial de la prima estaba programado en 3.6% en el verano. Luego pasó a 10.7% en octubre, cuando ya se perfilaba que la iniciativa sería derrotada, señaló el funcionario.

En resumen, es aparente que no hay nada que detenga este aumento. Hay 35 Estados de la Unión Americana en donde el Comisionado de Seguros tiene el poder para rechazar un aumento de prima propuesto. California no es uno de ellos debido al fracaso de la Proposición 45.

La derrota de esta iniciativa fue la victoria de los intereses de las aseguradoras. Covered California se opuso a la medida alegando que perjudicaría el nuevo sistema bajo Obamacare, cuando solo afectaba al 16% de los asegurados californianos. Mientras que Kaiser compró el silencio del sindicato SEIU con promesas laborales, entre otros.

Aetna aseguró haber estudiado detalladamente la necesidad de este aumento. Es irónico que la proyección a futuro sea tan elevada cuando el costo en general de la industria médica se ha ido reduciendo.

En este caso el aumento de costo es para un sector empresarial que debe abonar a lasa aseguradoras 23.5 millones de dólares adicionales por el incremento de la prima.

En realidad, el proceder de la industria sanitaria parece no estár relacionado tanto a sus costos como a la posibilidad de incrementar sus ganancias sin control de nadie. La derrota de la Proprosición 45 le dio esa opción