California sin agua

El mes de diciembre trajo lluvias refrescantes para una de las mayores época de sequía en California en 1,200 años. Estas precipitaciones sin lugar a dudas fueron una de las mejores desarrollos en un año dominado por la preocupación sobre el agua.

La lluvia a lo largo del estado dejó reservas de nieve en las montañas, hizo crecer el caudal de los ríos y elevó el nivel de los grandes depósitos de agua. Sin embargo, el mayor depósito de California, Shasta, todavía está a 30% de su capacidad, igual que el Oroville a 31%, el de Trinity a 28% y el de Folsom a 36%.

La sequía este año ha tenido un significativo impacto financiero en California. La economía estatal se encuentra en plena recuperación después de la Gran Recesión, sin embargo la creación de empleos ha sido dispareja. El promedio estatal desempleo es de 7.3%; esta cifra se eleva a 18.1% en las ciudades de Kettleman City, a 24.5% en Straford y 22.4% en Garden Home, todas ubicadas en el área del Valle Central de California.

Esto se ha traducido en la pérdida de empleos, más de 17,000 puestos de trabajo, además de reducciones de horas de labor para inmigrantes indocumentados en la cosecha de invierno. Muchos de ellos hoy enfrentan la posibilidad real del hambre.

En lo financiero esto significa una pérdida anual superior a los 1,500 millones de dólares para el sector agropecuario de California, uno de los pilares de la economía estatal.

Esta situación llevó a que finalmente en California se aprueben leyes regulando la extracción de agua la cual, a diferencia de todos los demás estados del Oeste de la nación, seguía con las normas antiguas de la época de la fiebre del oro.

El problema por la falta de agua hizo que los californianos aprobaran la Proposición 1 en noviembre pasado, autorizando la emisión de bonos por valor de 7,120 millones de dólares para reforzar una infraestructura estatal para cuidar y distribuir el líquido.

Los californianos también tienen sobre sus hombros la misión de adaptar sus costumbres para ahorrar el 20% consumo pedido por el gobernador Brown.

Parece que el inicio del 2015 más húmedo que el año pasado, pero todavía falta un largo trecho para superar la sequía que afecta al 98.4% de California