Seahawks-Patriots: el ganador será…

Es el equipo de moda contra el del gran colmillo y todo apunta a un encuentro cerrado
Seahawks-Patriots: el ganador será…
Todo está listo para el 'Gran Juego'.
Foto: Getty Images

PHOENIX.- Existen dos posibles desenlaces del Super Bowl XLIX, que se jugará este domingo en Arizona.

Los Patriots de Nueva Inglaterra ganarán su cuarto campeonato de la NFL, con Tom Brady y Bill Belichick terminando de meterse al libro de récords, y la opinión pública cuestionándolos, como hasta ahora, por presuntas trampas.

O, por el contrario, los Seahawks de Seattle refrendarán su corona, siendo el primer equipo en hacerlo desde los Patriots de hace 10 años y propinándoles su tercer descalabro consecutivo en un Super Bowl.

Y mientras cualquiera de los dos escenarios promete dejar en el ambiente una bomba expansiva para un público extra interesado por el escándalo de los balones desinflados de los Patriotas, lo que se sabe es que el partido será muy apretado en el que resulta difícil predecir al vencedor.

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“Seattle es un gran equipo”, dijo Belichick sobre su oponente en el juego a efectuarse en el University of Phoenix Stadium. Vamos a necesitar grandes esfuerzos de todos: nuestra ofensiva, defensa, equipos especiales”.

Los Seahawks (14-4) son todo lo que el ilustre entrenador de los Patriots asegura, pero es verdad que se encuentran en Arizona de milagro gracias a un triunfo sobre Green Bay, en el que fueron dominados durante los primeros 55 minutos, antes de orquestar una épica reacción que incluyó una serie de golpes de suerte.

Triunfos como ese y una personalidad agresiva y colorida han hecho de Seattle el equipo de moda en la NFL. Aquí en Phoenix se ven dos o hasta tres fans de los Seahawks por cada uno de los Patriots, lo cual también es propiciado por la mayor cercanía geográfica.

“Regresar al Super Bowl este año significa mucho para nosotros”, indicó el quarterback de los Seahawks, Russell Wilson. “Todas las cosas por las que hemos pasado este año, la resistencia que hemos mostrado, ha sido increíble”.

Los Patriots (14-4), ganadores de los Super Bowls de 2002, 2004 y 2005, fueron derrotados de manera dramática por los Giants de Nueva York en los de 2008 y 2012. Pero aquí están de nuevo, buscando hacerle justicia a su enorme consistencia y reencontrarse con el trofeo Vince Lombardi, que extrañamente les ha venido eludiendo.

“Hemos tenido unas derrotas dolorosas en anteriores Super Bowls, pero nada de eso importa ahora”, dijo Brady en varias ocasiones esta semana. “Tenemos que salir a jugar y tenemos un gran reto. Tenemos que vencer a los campeones defensores del Super Bowl.

“Ellos trabajaron duro, se ganaron su lugar aquí. Ganaron dos grandes juegos de playoffs igual que nosotros, así que eso da por resultado una gran pelea”, agregó el quarterback, quien puede unirse a Terry Bradshaw y Joe Montana como los únicos mariscales con cuatro victorias del ‘Gran Juego’.

Si Brady lo consigue, de paso ayudaría a que su entrenador empatara el récord de Super Bowls ganados y haría que los ‘Pats’ se metieran al club de los que han conquistado cuatro veces el título, junto a Pittsburgh (6), Dallas (5), San Francisco (5), Green Bay (4) y los NY Giants (4).

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Seahawks y Patriots tienen en común que normalmente juegan con inteligencia y una suprema confianza en ellos mismos.

Pero una de las razones puntuales por las que han llegado tan lejos es, como lo apuntó el entrenador en jefe de Seattle, Pete Carroll, que normalmente no regalan balones.

“Hay una estadística de que nuestros dos equipos tienen desde 2012 un saldo de +51 en el balance de balones recuperados y perdidos y el siguiente mejor equipo tiene algo como +23”, indicó Carroll.

La batalla de los balones perdidos puede marcar la diferencia. También es cierto que cada equipo tiene su guión para tratar de ser efectivo el domingo.

Seattle necesita correr el balón con eficiencia alrededor de Marshawn Lynch y el propio Russell Wilson. Los Patriots pueden ser vulnerables contra la carrera, y si los Seahawks pueden establecer las corridas entonces mantendrían a Brady y su venenoso ataque viendo desde el banquillo la mayor parte del tiempo, una fórmula que suele funcionar.

Pero no se antoja sencillo para Seattle perforar la muralla defensiva de los Patriots, que por la calidad de sus esquinas (Darrelle Revis y Brandon Browner) no necesitan muchos refuerzos atrás y pueden acumular jugadores cerca de la línea para limitar el poderío de Lynch, un hombre noticia de la semana por la razón de que rechazó hablar con los medios.

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Nueva Inglaterra, por su parte, cuenta con un ataque de ejecución rápida que puede complicar a los Seahawks con la dotación de lanzamientos cortos y seguros de Brady a cada uno de sus receptores.

En dicho escenario será interesante ver si los fuertes defensivos de Seattle pueden frenar, en base a golpes, el dinamismo de los ligeros receptores de Brady, quienes se complementan con uno que sí es muy imponente, el ala cerrada Rob Gronkowski.

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Los Seahawks son el equipo del momento en la NFL. Los Patriots representan la excelencia y, por qué negarlo, el colmillo retorcido.

Seattle dejó en el aire preguntas por su mediocre actuación contra Green Bay. Nueva Inglaterra, pese a sospechas y cuestionamientos, no perderá otro Super Bowl, no con Bill Belichick como timonel.

Patriots 25, Seahawks 23

En las apuestas, Nueva Inglaterra llega como favorito por apenas un punto, siendo la apenas la segunda vez en la historia de los Super Bowls que hay un favorito por tan estrecho margen. La primera fue en 1973 cuando Miami se enfrentó a Washington.