Editorial: Entrenamiento policial

Es clave la familiaridad de los oficiales con la gente y el área que patrullan
Editorial: Entrenamiento policial
Imágenes del video que muestra la confrontación entre el LAPD y la víctima.
Foto: Captura video

El incidente policial en el área de Skid Row (Los Ángeles para NY) el domingo pasado se encadena con los hechos de Ferguson, Staten Island y Pasco en donde una controvertida intervención policial lleva a la muerte de un civil desarmado. Los tres casos tienen sus propias características, aunque dejan un sabor amargo común de estar ante un posible abuso policial mortal.

Las autoridades tienen la responsabilidad de solucionar un problema recurrente que genera víctimas mortales y que quiebra la confianza entre policía y sociedad.

La preocupación por estos casos policiales, que perjudican aun mas una ya dañada relación entre algunos departamentos de policía y las comunidades de minorías, condujo a que la Casa Blanca a través de un grupo de trabajo, emitiera una serie de recomendaciones. Estas van desde la necesidad de investigaciones especiales y fiscales independientes para determinar responsabilidades hasta la recaudación federal de datos —que hoy no existen- como la cantidad anual de incidentes policiales con civiles muertos, y el aumento de entrenamiento de los oficiales para lidiar con personas desarmadas que se resisten al arresto por los motivos que sea, incluyendo problemas mentales.

Ser policía en Estados Unidos no es fácil. Esta es una sociedad armada hasta los dientes en medio una cultura que exalta la violencia.

La policía actúa defensivamente, y en más de una ocasión ven amenazas a su seguridad y tienen reacciones difíciles de justificar incluso con la explicación que tienen segundos para tomar una decisión.

Tampoco es justificable el acribillamiento de disparos múltiples contra un desarmado digno de una escena de guerra. Para colmo de males, hay departamentos de policía que patrullas un suburbio con elementos de combate como si estuvieran en Afganistán en vez de Estados Unidos.

Es necesario realizar reformas legales que tranquilicen a la comunidad, como investigaciones serias e independientes que recuperen la confianza. La capacitación continua es otro elemento clave.

Principalmente hay que evitar la sospecha de que no se persiguen igual las malas prácticas policiales que las pequeñas faltas o delitos que acaban en errores con víctimas.