Joven latino con autismo y con esperanzas de una vida normal

Foto familiar de los hermanos López.

Foto familiar de los hermanos López. Crédito: Suministrada

Sylvia López no niega que ha sido muy difícil criar a sus cuatro hijos, ya que tres de éstos tienen autismo. Pero a pesar de las dificultades, ella está viendo la luz al final del túnel con la graduación de la secundaria con honores y de clases regulares de James, el mayor de los tres hermanos con este síndrome.
“Hace 15 años en el Centro Regional nos (esposo y ella) un papel que nos decía que tu hijo ya no es tu hijo, sino un marciano que tomó el cuerpo de tu hijo. Eso nos hizo sentir muy mal, yo pensé que él nunca iba poder hablar, nunca iba a saber qué es el amor!”, dijo Sylvia.
James, quien ahora tiene 18 años, está no sólo por graduarse de Bell High School de clases regulares, sino que está nominado como uno de los muchachos más populares en su clase y como “Rey del Prom”.
Además, James recibió una beca de mil dólares para continúe sus estudios superiores y comenzará a estudiar en East Los Angeles College este otoño.
El sueño de James es ser maestro de escuela de segundo grado. Actualmente es voluntario en una escuela y ayuda a los niños que como él enfrentan dificultades de aprendizaje.
“Es algo que no esperábamos. Él (James) ha logrado todo lo que nos dijeron que no iba a poder hacer. Esa es la esperanza que tengo para mis otros dos hijos”, agregó la madre.
Jacob, de 16 años, y Julián, de 14, tienen un nivel de autismo más severo que James. Jacob aunque es el más cariñoso de los hermanos, se puede tornar violento al no poder comunicarse. Mientras que Julián aún tiene problemas para hablar y cuando habla cuesta entenderle.
La hermana de los jóvenes Olivia, de 20 años, tiene una relación especial con cada uno de ellos. Con Jacob y Julián, a quienes les cuesta hablar, ella hace cosas que a ellos le gusta como por ejemplo les da comida picosa y ven televisión juntos. Con James, Olivia lo lleva a sus fiestas o van al cine.
El padre de los jóvenes, Edward, también tiene una buena relación con ellos y aunque es el único sostén de la casa se toma el tiempo para estar presente cuando es necesario.
Sylvia dice que a pesar del autismo son muchachos normales y que también se sienten atraídos por las muchachas, pero que no saben cómo comunicarse con ellas.
En el caso de James, Sylvia dice que ella ha visto el interés de más de alguna muchacha en su hijo, pero que él no sabe cómo relacionarse a ese nivel. Su esperanza es que él también aprenda cómo desarrollar este tipo de relaciones.

Enfermedad común

Se calcula que el autismo afecta a uno de cada 110 niños en Estados Unidos y un nuevo caso es diagnosticado cada 15 minutos. Esto hace al autismo más común que el cáncer infantil, la diabetes y el sida. Estudios indican que los diagnósticos han aumentado considerablemente en la última década debido a que hay un mayor entendimiento por parte de médicos en cuanto a los síntomas del mal.
Aunque la enfermedad no tiene cura, sí se puede controlar de forma efectiva con terapias y medicamentos. Sin embargo, expertos como el doctor Eric Hollander, profesor clínico de Psiquiatría y Ciencias del Comportamiento y director del Programa del Espectro del Autismo en el Centro Médico Montefiore, en Nueva York, aseguran que para que exista una mejoría en el futuro es fundamental realizar un diagnóstico temprano.

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