Editorial: Una guerra imperfecta

La muerte de dos rehenes durante un ataque con drones es una situación embarazosa para la Casa Blanca

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Editorial: Una guerra imperfecta
El presidente Barack Obama lamentó el error de inteligencia que costó la vida a un estadounidense y rehén italiano.
Foto: Getty

La revelación de que un ataque con aviones drones estadounidenses contra un blanco de AlQueda mató a dos rehenes permite dar una mirada crítica a una estrategia favorecida por la administración Obama para combatir el terrorismo, que tiene resultados cuestionables. Es inusual que la Casa Blanca, y hasta el mismo presidente, comente en público detalles de un programa secreto en donde hay una lista de terroristas para matar, aprobado por el presidente Obama, a través de los aviones dirigidos por control remoto desde Nevada.

El hecho de hacer una guerra de esta manera, sin costo humano propio, es controversial ya que esta ausencia elimina uno de los motivos por los cuales se evita una guerra. El uso extendido de drones por parte Estados Unidos es un aliciente para que otros países sigan por la misma senda.

En este caso también se le debe sumar la gran cantidad de bajas civiles colaterales. Los defensores del uso de los drones hablan de una precisión del arma y del uso de inteligencia para determinar los blancos. La realidad contradice estas afirmaciones.

El Buró de Periodismo Investigativo estimó que se realizaron cerca de 486 ataques con drones en Yemen y Paquistán, matando aproximadamente 4,400 personas, la inmensa mayoría inocente. Un ejemplo de la falta de precisión es el caso de Aynman al Zawahiri, él sobrevivió el ataque de drones pero estos mataron a 76 niños y 29 adultos. Esta misma mala puntería está analizada en otro reporte del Open Society Justice Initiative que analizó nueve ataques en Yemen que dejaron una gran cantidad de bajas civiles.

Lo irónico de esta estrategia es que lejos de eliminar el terrorismo, se ha convertido en un argumento de reclutamiento. Los ataques con drones pueden eliminar líderes valiosos de AlQueda, tal como ha ocurrido, pero las numerosas muertes de inocentes crean un fuerte resentimiento hacia Estados Unidos entre la población, que es capitalizado por los extremistas.

La muerte de dos rehenes durante un ataque con drones es una situación embarazosa para la Casa Blanca. Es un reconocimiento internacional incómodo y obligado de una realidad de la que oficialmente no se habla. La puntería perfecta con la información de inteligencia precisa es un buen deseo y poco más.