La mala estrategia del ausentismo

Es de notarse que ninguno de los grandes partidos tiene prestigio entre el pueblo de México y que ninguno de ellos logrará obtener la mayoría en el Congreso
La mala estrategia del ausentismo
Foto: EFE / EFE/ARCHIVO

Fui a México a celebrar el día de las madres, que todo el mundo festeja, incluidos algunos de los políticos que no tendrían porque hacerlo.

En los días que estuve allá platique con muchas personas y me encontré con la sorpresa de que pese al poco tiempo que falta para las elecciones de diputados y de algunos gobernadores en el país, la gente no está involucrada, y son solo son los candidatos y los partidos los que se echan lodo todos los días.

Es lamentable, pero no oí una sola proposición que valiera la pena de ninguno de los candidatos. Se escapa un poquito de esa indiferencia el caso de Jaime Rodriguez “el bronco”, candidato independiente al gobierno de Nuevo León, quien quiere tomar el toro por los cuernos y cambiar la situación en el estado.

Entre las recomendaciones que corren en las redes sociales está la de no votar o tachar la boleta para que sea cancelada. Todo esto en plan de protesta en contra de Peña Nieto y queriendo promover con ello su destitución.

Lo único que va a pasar al tachar las boletas es que van a darle mayor peso a los votos válidos y habrá quien sea electo con muy baja representatividad mientras que el presidente Peña Nieto no se va a ir.

Promover el ausentismo como muestra de inconformidad con el régimen es tan tonto como lo anterior. El no ir a votar es darle un voto positivo a aquel que tenga la mayoría de votos, aunque sean pocos.

Por otro lado, las elecciones padecen de una sobrerregulación que requiere de un instituto completo para definir posiciones y que, contrario a lo que se esperaba, se tienen infinidad de problemas no regulados y de reclamos no resueltos.

Es de notarse que ninguno de los grandes partidos tiene prestigio entre el pueblo de México y que ninguno de ellos logrará obtener la mayoría en el Congreso. Las alianzas se van a complicar,y le será difícil al Presidente manejarlo como lo ha hecho hasta ahora.

Por lo que respecta a la situación actual, escuché en todos los rubros versiones encontradas, como la del Secretario de Hacienda, declarando sobre la situación económica del país, del Banco de México exponiendo una versión más conservadora, o la del Secretario de Gobernación minimizando los graves problemas de varios estados de la república para declarar que “México no está en llamas”. Ciertamente hay fuego por allí.

Lo bueno es que el presidente Peña Nieto ya no aparece a diario como acostumbraba con sus declaraciones triunfalistas y muestra preocupación por la situación del país.