Los trabajadores inmigrantes siguen bajo riesgo

Nuestro sistema de inmigración penaliza a los trabajadores y sus familias, dejándolos vulnerables a la explotación laboral
Los trabajadores inmigrantes siguen bajo riesgo
Los trabajadores migrantes siguen a la espera de una reforma migratoria justa.
Foto: Getty Images / Getty

El tema de inmigración será un tema candente en la prolongada carrera hacia las elecciones presidenciales del 2016. Pero mientras los candidatos continúan planteando sus posturas sobre la inmigración y la reforma migratoria, es necesario recordar el alto costo de la inacción.

Se suponía que millones de inmigrantes a través de los Estados Unidos podrían empezar a presentar sus solicitudes por la acción ejecutiva del presidente Obama sobre inmigración, conocida como DAPA. Esta acción ejecutiva hubiera brindado un beneficio migratorio a más de cinco millones de trabajadores indocumentados, sus familias y sus comunidades. Sin embargo, los inmigrantes se encuentran nuevamentefuera del sistema migratorio a razón de una demanda, liderada por gobernadores y fiscales anti inmigrantes, que detuvo la entrada en vigor de DAPA.
El Sindicato Internacional de Trabajadores de la Industria de Alimentos y del Comercio (UFCW) conoce de primera mano la devastación causada por nuestro sistema de inmigración. Desde las redadas en las plantas empacadoras de carne efectuadas por ICE, al trabajador viviendo bajo la amenaza de ser deportado, nuestros miembros y las comunidades inmigrantes han sidosometidos a los peligros de la inacción por parte de los políticos en Washington. En el trabajo y en sus casas, a hombres y mujeres inmigrantes les han sido negados las protecciones más básicas para que puedan vivir y trabajar sin temor.
Aunque el fallo del Tribunal  de Apelaciones del 5to Circuito en Nueva Orleans mantiene la suspensión contra DAPA; continuaremos nuestra lucha por una solución real y permanente. Nos aseguraremos de que todos los trabajadores estén listos a solicitar o a luchar por DAPA. En vista de las posturas políticas y legales que hemos visto en el Congreso y en las cortes, debemos seguir organizándonos para amplificar nuestros llamados por una reforma migratoria justa, humana y comprehensiva.
Nuestro sistema de inmigración penaliza a los trabajadores y sus familias, dejándolos vulnerables a la explotación laboral. Este sistema perpetúa el silencio y la incertidumbre en las vidas de tantas personas que solo quieren hacer una vida mejor para sí mismos y sus familias. DAPA es solo un paso para que los trabajadores puedan reclamar sus derechos. Pero su demora en implementación es otra muestra de por qué necesitamos un camino claro y justo a la ciudadanía.
No nos quedaremos de brazos cruzados mientras los políticos siguen con sus juegos de espera. Nos enorgullece la diversidad de nuestros miembros y seguiremos luchando juntos con los trabajadores y comunidades inmigrantes para asegurarnos de que ningún trabajador sufra de los peligros del purgatorio legal.