La apertura diplomática con Cuba

La apertura diplomática con Cuba
La apertura de relaciones con Cuba ofrece oportunidades a negocios de EEUU.
Foto: Shutterstock

Ahora que se acerca la fecha de la apertura de la embajada estadounidense en Cuba y de la embajada cubana en Estados Unidos, vale la pena pensar un poco en lo que ha sucedido en todos estos años en que Cuba ha estado aislada de los Estados Unidos y sujeta a un bloqueo que afectó negativamente las condiciones de vida en la Isla.

Será muy interesante conocer los detalles de los acuerdos relacionados con la reiniciación de relaciones entre los dos países.

Ya he comentado en algún artículo anterior, que tuve la fortuna de estar en La Habana como funcionario de Hilton International, poco antes de que la revolución derribara el régimen del dictador Fulgencio Batista para ser sustituido por el dictador Fidel Castro.

El 31 de diciembre de 1958, tras la cena de fin de año, recibí una llamada en mi habitación del jefe de seguridad para informarme que Batista se había ido de Cuba, con sus funcionarios más importantes en el avión presidencial, dejando una larga fila de Cadillacs abandonados en los accesos al aeropuerto.

Esto nos puso a todos en una situación por demás difícil, porque el país se había quedado sin gobierno.

Así estuvimos dos días, y al final de ese segundo día llego el comandante Chaumont del segundo frente de Escambray, con 1,500 revolucionarios que nosotros alojamos en los salones de banquetes del hotel. Me llamó mucho la atención que todos venían llenos de medallas de la Virgen del Cobre, y su comportamiento fue absolutamente tranquilo y sin violencia.

Cinco días después llegó Fidel Castro a La Habana y se alojó en el hotel. Su primer conferencia de prensa la dio en el “sugar bar” del último piso. En ella ofreció volver a poner en vigor la constitución cubana de 1940, lo que nunca hizo, y de lo contrario, su primer decreto fue anular todas las leyes del país.

Muchos cubanos que conocían la ideología de Fidel huyeron de Cuba como pudieron, entre ellos algunos partidarios de Batista.

Dos meses más tarde empezaron a llegar al hotel rusos y chinos comunistas. Esto provocó una creciente preocupación entre los estadounidenses ya que estaban en plena Guerra Fría con el bloque soviético.

Las relaciones entre Cuba y Estados Unidos fueron haciéndose cada vez más difíciles, culminando con la ruptura de relaciones y el embargo que pretendía presionar al nuevo régimen en contra del comunismo, lo que no se logró y en cambio afectó al pueblo cubano dentro y fuera de la isla por más de 50 años.

A mi me da mucho gusto que se reanuden las relaciones entre ambos países.