México apoya demanda de ‘sin papeles’ contra Texas

La DSHS provee de actas de nacimiento certificadas sin importar el estatus inmigratorio de los padres
México apoya demanda de ‘sin papeles’ contra Texas
El Medi-Cal para niños indocumentados entrará en vigor este 1 de mayo de 2016. /Archivo
Foto: Ciro Cesar / La Opinión

México

Pamela quería que su hijo naciera en Estados Unidos y no en Michoacán, donde las balaceras, secuestros y grupos de asesinos que exiben sus armas por las calles son el pan de cada día. Así que se fue a Texas con tres meses de embarazo para que el niño naciera en paz.

La sorpresa para esta mujer fue un balde de agua fría: el mandato constitucional de registrar a todos los nacidos en Estados Unidos se enfrenta con una serie de trámites burocráticos que, según sus observaciones, no son más que mero pretexto para impedirle registrar al niño.

Por ello, Pamela y su hijo son un caso entre los  32 que integraron una demanda que apoya desde esta semana la Secretaría de Relaciones Exteriores como “amigo de la corte”, o sea,  un apoyo legal a connacionales desde el gobierno mexicano en contra del Departamento de Servicio Estatales de Salud de Texas.

Esta dependencia estadounidense simplemente se niega a otorgar actas de nacimiento a hijos de migrantes, entre los que se encuentran guatemaltecos, hondureños y mexicanos.

El departamento de Salud argumenta que sólo hará el registro de los menores si los pasaportes de los padres extranjeros están acompañados por una visa emitida por el Departamento de Estado de Estados Unidos, una credencial para votar con fotografía emitida por el gobierno mexicano o una identificación extranjera con foto.

Todos los requisitos resultan imposibles de presentar para un indocumentado.

Chris Van Deusen, un vocero del Departamento de Salud y Servicios Estatal de Texas, dijo a televisoras estadounidenses que la política que están implementando no tiene nada que ver con discriminación.

La DSHS provee de actas de nacimiento certificadas sin importar el estatus inmigratorio de los padres, pero nunca ha aceptado la matrícula consular como una identificación adecuada”, expresó.

El gobierno mexicano, por su parte, argumenta que una política de ese tipo vuelve vulnerable a los recién nacidos hijos de indocumentados, viola su derecho a la identidad garantizado por instrumentos internacionales de derechos humanos y les impide el acceso a servicios básicos como salud y educación.

La demanda que encabeza el Proyecto de Derechos Civiles de Texas y el grupo Texas Rio Grande Legal Aid solicita que se respete la Enmienda 14 de la Constitución de Estados Unidos que garantiza el derecho a la ciudadanía a cualquiera nacido en este territorio.

Por supuesto que se vislumbra como una postura anti-inmigrantes que tienen los líderes políticos, han dicho que es para un proceso más, pero no tiene sentido y solo son barreras para estas”, destaca Amelia Farrell, integrante de Proyecto de Derechos Civiles de Texas.

De acuerdo con datos del Centro Para la Prevención y Control de Enfermedades en 2011 la mitad de los 386,000 niños nacidos en Texas fueron hijos de padres migrantes.

Término con problemas

“Bebé ancla” es el un polémico término que han utilizado Donald Trump y otros políticos para referirse a los niños nacidos en EE.UU. de padres indocumentados y que, por derecho, cuentan con la ciudadanía estadounidense.

Trump asegura que debido a que esos bebés son hijos de personas que están ilegalmente en el país, no debería concedérseles de forma automática la nacionalidad estadounidense, algo que garantiza la enmienda 14 de la Constitución de EE.UU. a toda persona nacida en el país.

Aunque otros candidatos republicanos se han mostrado partidarios de examinar si es posible eliminar la concesión automática de la ciudadanía a los hijos de indocumentados, ya que consideran que ello incentiva la inmigración ilegal, los expertos creen que es altamente improbable que se lograra el consenso necesario para modificar la enmienda 14 de la Constitución, aprobada en 1868 para dar la ciudadanía a los antiguos esclavos.

El término “bebé ancla” fue acuñado en los 80 en referencia a los hijos de refugiados vietnamitas que tenían hijos en EE.UU. y con los años empezó a ser utilizado con los hijos de indocumentados latinoamericanos.

Según datos del Pew Hispanic Center, cada año nacen en EE.UU. alrededor de 300.000 niños -cerca de un 7% del total- que cuentan con al menos un progenitor que está de forma ilegal en el país.