Opinión: Por qué Donald Trump es la opción incorrecta

Una persona que no conoce el trabajo duro, los sacrificios y el sufrimiento de nuestra comunidad inmigrante nunca podrá liderar un país inmigrante
Opinión: Por qué Donald Trump es la opción incorrecta
Trump sostiene contratos millonarios con empresas como Comcast.
Foto: Efe / EFE

Cuando escuché que Donald Trump se lanzaría para presidente pensé que era una broma. Al escuchar su discurso lleno de odio anunciando su candidatura pensé: ¡Qué vergüenza para este gran país!

Pero al ver que este señor sigue su campaña de odio contra nuestra comunidad inmigrante me doy cuenta que él representa una amenaza.

Yo no puedo en buena fe seguir ignorando a alguien que se refiere a nuestros hijos como “bebes anclas” y a nosotros como “ilegales”.

Nuestras acciones lo pueden ser, pero ningún ser humano puede ser ilegal. Él quiere deportar a nuestros hijos, ciudadanos estadounidenses y por eso se refiere a ellos tan despectivamente.

Él sabe que mucha gente en este país está frustrada por la falta de oportunidades, la carencia de empleo y por el hecho que a pesar de tener dos o tres trabajos,  el pago no es suficiente para mantener a nuestras familias. Este señor dice que somos criminales y violadores cuando es él, a quien su propia exesposa lo acusó de violación.

Es cierto que en nuestra comunidad inmigrante, como en toda otra, hay elementos buenos y malos. Ese no es un rasgo inmigrante, es un rasgo humano. Pero él prefiere resaltar lo malo de nosotros en lugar de todas nuestras contribuciones positivas.

Habla de cómo México se está robando los empleos cuando él mismo tiene su línea de ropa hecha en México. Nos odia por ser inmigrantes pero está dispuesto a emplearnos siempre y cuando él siga ganando dinero.

En su mundo racista nos acusa de todo lo malo que le sucede al país para ocultar la verdad. La realidad es que es él y todos los ricos víctimas de la avaricia, son los que tienen el dinero concentrado en unas cuantas manos.

Son ellos los que no nos pagan suficiente para mantener a nuestras familias con tal de darse un sueldo multimillonario.

Este señor en lugar de atacarnos debería dar gracias a Dios por todas sus bendiciones. Pero no lo hará simplemente porque él nunca ha sentido el frío del asfalto que siente nuestra gente en las calles.

Él no ha sentido lo que es tener hambre y no tener que comer. Desconoce lo que es estar enfermo y no tener seguro o dinero para obtener tratamiento. Una persona que no conoce el trabajo duro, los sacrificios y el sufrimiento de nuestra comunidad inmigrante nunca podrá liderar un país inmigrante.