Educación artística para las nuevas generaciones

El amor a las artes comienza en el hogar
Educación artística para las nuevas generaciones
Los niños expuestos a manifestaciones artísticas desde una temprana edad desarrollan habilidades de comunicación y pensamiento crítico.
Foto: Popova Valeriya / Shutterstock.com

¿Cuándo fue la última vez que fuiste al teatro, a un concierto con tu familia, o llevaste a tus hijos a un museo?

Las razones para no hacerlo son muchas y van desde la dificultad geográfica para llegar al teatro, museo u otro evento artístico, pasando por no tener con quién ir, hasta la falta de recursos económicos para hacerlo. Y al mismo tiempo, los beneficios de exponer a los niños a las artes desde una temprana edad superan las excusas para no hacerlo.

Según información de California Alliance for Arts Education ( www.artsed411.org), la enseñanza de las artes fomenta en niños y jóvenes la creatividad, comunicación, pensamiento crítico y colaboración, habilidades necesarias para competir en el mercado laboral del siglo XXI. La educación artística en las escuelas se traduce en mejores resultados en los exámenes, y en la reducción  del ausentismo y la deserción escolar.  Pero la educación de las artes va más allá de las aulas escolares y comienza en el hogar, con visitas a museos, teatros y conciertos desde temprana edad.

¿Cuáles son las barreras y las motivaciones de los latinos para atender a eventos artísticos?

Según un reporte del National Endowment for the Arts (http://arts.gov), una de las principales razones de los inmigrantes latinos de primera generación  para atender a un evento artístico es celebrar su herencia y tradición cultural. Otras de las razones que dieron los encuestados para ir a un evento fue poder socializar con amigos y familiares. Entre las razones para no hacerlo,  un 34% de México-americanos y afroamericanos dijo que no asistían porque no tenían  con quién ir.

Programación para todos los gustos

 

Es importante exponer a los niños a las artes desde temprana edad.
Es importante exponer a los niños a las artes desde temprana edad.

Entre los centros angelinos que ofrecen eventos multiculturales se destaca el  Valley Performing Arts Center, de la Universidad estatal de California, Norhtridge (CSUN), que ofrece no sólo conciertos sino también clases magistrales antes de sus shows, y oportunidades para niños en edad escolar de asistir a espectáculos de primera clase.

“Al estar ubicados en el centro del Valle de San Fernando, tenemos la oportunidad de servir a una extensa y muy diversa población”, indicó Thor Steingraber, Director ejecutivo del centro.  “Yo siempre digo que CSUN ‘es’ Los Ángeles”, destacó. “La universidad cuenta con 42,000 estudiantes de todas las etnias, sectores sociales y razas, y a  diferencia de otras universidades, el 90% de los estudiantes que se gradúan, se quedan en Los Ángeles y hacen una diferencia en la comunidad”, señaló.

“La enseñanza y transmisión del amor por las artes a las futuras generaciones es una herramienta esencial. La educación artística desarrolla en niños y jóvenes habilidades de comunicación, empatía y los ayuda a identificarse con su cultura y sus raíces”, explicó el experto.

Steingraber también destacó la importancia de centros que incluyan en su programación a artistas latinos, basados en Los Ángeles. “El anfiteatro Gibson era el sitio que ofrecía la mayor cantidad de artistas mexicanos y en español. Pero cuando el Gibson cerró sus puertas, no quedaron otros centros que ofrecieran el mismo tipo de programación”, observó.

El director, que ha trabajado en distintos teatros alrededor del mundo, explicó por qué eligió regresar a Los Ángeles. “Este es mi hogar y lo conozco bien, no sólo su arte y sus instituciones culturales, sino también el rico tapiz de sus barrios y su gente. Esta diversidad se refleja en mis gustos de música, danza y teatro. Me excita tanto comer en una lonchera de la calle, como en un restaurante de cuatro estrellas”, indicó.

El director recordó una experiencia que vivió cuando el Mariachi Vargas dio un concierto en CSUN.

“El año pasado ofrecimos un concierto del Mariachi Vargas, e inmediatamente se agotaron las entradas”, contó Steingraber. “El teatro estaba colmado de familias. En el hall de entrada, me puse a hablar con una estudiante de CSUN que me contó que su papá había escuchado al Mariachi toda su vida. El padre había llevado todos sus discos al concierto para que se los pudiesen  firmar”.

El director habló con los músicos, e  invitaron a la familia a pasar detrás de los bastidores al final del concierto. “Cuando les dije que podrían conocerlos, toda la familia se puso a llorar de la emoción”, recordó. “Es por momentos como estos, que programamos todo tipo de artistas.  Gracias al Mariachi, pudimos establecer una conexión personal con esa familia que nunca olvidaré”.

Para más información: http://www.valleyperformingartscenter.org