Victoria para la industria petrolera

Diluyen en Sacramento la SB350 pese al respaldo popular a la medida
Victoria para la industria petrolera
La SB350 del senador Kevin de León, buscaba reducir el consumo de petróleo en un 50% para 2030.
Foto: Getty Images / Getty Images

Al final la presión de la industria petrolera tuvo mayor peso que la opinión pública de los californianos en el capitolio. Dos importantes medidas, la SB350 y la SB 32 fueron diluida y retirada, respectivamente, ante la falta de suficiente respaldo demócrata en el capitolio.

Primero la SB350 del senador Kevin de León debió sacrificar la meta de reducir a la mitad el consumo de gasolina y diesel para el 2030, mientras que mantiene hasta el momento las otras metas: el aumento del 50% en electricidad de fuentes renovables y un incremento similar en la eficiencia energética en los edificios. Días después le tocó el turno al proyecto de ley SB32 de la senadora Fran Pavley, que proponía ampliar las metas de reducción de gases causantes del calentamiento global ya establecidas con anterioridad en una ley aprobada por el ex gobernador Schwarzenegger.

La SB350 no obligaba reducir el uso de la gasolina, sino que era una meta para que la California Air Resources Board pudiera dirigir sus programas de reducción de gases contaminantes. Esta falta de especificidad, precisamente para dar una flexibilidad realista, le permitió a la industria petrolera lanzar una campaña multimillonaria para influenciar a los legisladores. El Western States Petroleum Association, a través del California Drivers Alliance, gastó millones de dólares diciendo que la SB350 llevaba al racionamiento del combustible, iba a elevar el precio y creaba multas basadas en los hábitos de un conductor con la intención de desalentar el uso de gasolina.

Nada de eso es cierto. Los legisladores que leyeron el proyecto y votaron en contra del mismo, lo debieron haber sabido. De igual manera que debieron conocido que en julio de este año la gran mayoría de los californianos respaldaban la SB350. Por lo menos siete de cada 10 entrevistados por el Policy Public Institute of California estaban en favor de reducir el consumo de gasolina y las otras metas del proyecto.

No cabe duda que los californianos tienen la prioridad del medio ambiente y el combate al calentamiento global. Los legisladores demócratas deberían trabajar para ese fin, y si un proyecto tiene problemas, ayudarlo para que tenga éxito en vez de diluirlo y destruirlo. Los votantes deben recordar a los representantes que piden su voto en la elección y sólo tienen oídos para industria petrolera a la hora de legislar.

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