Exigen protección para familias aún afectadas por crisis hipotecaria

Su mensaje a los políticos: los vecindarios “no están a la venta de especuladores de Wall Street”

Washington.- La crisis hipotecaria de 2007 aún no ha terminado para miles de latinos y afroamericanos, por lo que más de 200 activistas de todo EEUU exigieron este miércoles más protecciones del gobierno contra los “especuladores de Wall Street” que,  a su juicio, se enriquecen a expensas de los trabajadores.

Su principal queja es que, con la presunta complicidad del gobierno, los “especuladores” de Wall Street  -en particular las empresas de capital riesgo, fondos de cobertura y compañías de gestión de activos- se están convirtiendo en propietarios en miles de comunidades, donde compran hipotecas morosas a buenos precios, ponen las propiedades en alquiler y generan jugosas ganancias para sus inversionistas.

La enloquecida venta de hipotecas y casas embargadas con grandes descuentos para estas empresas  está subiendo los precios de alquiler y empeorando el desplazamiento de familias pobres, en particular en las comunidades negra y latina, aseguraron.

Crisis hipotecaria

Por ello, bajo un cielo encapotado y una leve llovizna, los activistas se congregaron primero en una iglesia luterana cerca del Capitolio, donde la senadora demócrata por xxx, Elizabeth Warren y otros líderes políticos estatales, los acompañaron en un “día de acción” para exigir el cese de la práctica.

“La cancha está a favor de los grandes bancos y los fondos de cobertura… muchos de estos bancos y fondos fueron responsables de alimentar la burbuja (hipotecaria) que condujo a la crisis que golpeó a estas familias. Ahora están acaparando estos préstamos con buenos descuentos para lucrarse una segunda vez”, señaló Warren, interrumpida por aplausos.

 “La crisis no ha terminado”

El inmigrante salvadoreño, José Vega logró refinancear su hipoteca y reducir sus pagos mensuales de $2,800 a $1,300 pero, en declaraciones a este diario, aseguró que la crisis lo convirtió en activista porque ésta “no ha terminado para los negros y los latinos”.

“Vine a decirles a los políticos que ya es hora de que trabajen para nosotros y no para los poderosos. A mí me tocó luchar por mi casa pero cientos de miles de familias, especialmente de minorías, que siguen en esta lucha”, dijo Vega, activista del “Alliance of Californians for Community Empowerment” (ACCE).

Crisis hipotecaria

“Me entristece que los políticos se preocupan más por quedar bien con los grupos de intereses especiales, que muchas veces patrocinan sus campañas electorales, que defender  los derechos de quienes los han elegido”, enfatizó Vega, quien se gana la vida con un negocio de venta de pupusas en Pittsburg, 40 millas al Este de San Francisco (California).

Los activistas  exigieron que Fannie Mae y Freddie Mac, que están bajo supervisión de la Agencia Federal de Financiamiento de Vivienda (FHFA, en inglés), den prioridad a dueños de casa que necesitan modificar sus hipotecas para reducir el monto principal, y a compradores sin fines de lucro que deseen convertir viviendas desocupadas en viviendas a precios asequibles.

También pidieron a la FHFA que cese la venta de hipotecas morosas a inversionistas de Wall Street y ayude en la modificación de las mismas para evitar el desalojo de las familias.

La protesta, que contó con activistas de California, Georgia, Nueva York, Nueva Jersey, Delaware, Massachusetts y Luisiana, entre otros estados, fue organizada por el “Centro por la Democracia Popular”, “Right to the City” y “Local Progress”.

Atacan a “especuladores de Wall Street”

Con consignas como “Los bancos fueron rescatados y nosotros fuimos traicionados” y “No nos moverán”, los activistas arremetieron a lo largo de su jornada contra Wall Street.

Se calcula que, mediante un procedimiento de remate, estas empresas han adquirido más de 100,000 hipotecas de alto riesgo con descuentos de hasta un 30% de los bancos y agencias de vivienda del gobierno federal.

Según los organizadores de la protesta, el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD), y las agencias Fannie Mae y Freddie Mac han establecido programas para liquidar hipotecas con alto nivel de morosidad, y el total de préstamos rematados asciende a al menos 150,000.

El 98% de esas hipotecas se ha vendido a inversionistas con fines de lucro, y entre los cinco principales compradores figuran Bayview Asset Management, Lone Star Funds, Angelo, Gordan & Co, Selene Residential Partners/ Ranieri Partners, y RBS Financial Products.

Para los activistas, empresas como Lone Star Funds, una firma de capital riesgo fundada en 1995 por el millonario tejano John Grayken y con un valor de $60,000 millones,  en vez de ayudar a los dueños de casa a modificar los términos de su hipoteca, los están empujando hacia el embargo de sus propiedades,  independientemente de si compraron la hipoteca morosa del gobierno o de un banco privado.

Varios afiliados de Lone Star, incluyendo Caliber Home Loans, han embargado más de 1,500 casas vendidas por una agencia federal del gobierno, según los activistas.

Respuesta de HUD

Consultado por este diario, HUD señaló que la agencia está ayudando a los latinos en la compra de su casa, y más del 50% de quienes compran casa por primera vez lo hacen con la ayuda de la  Administración Federal de Vivienda (Federal Housing Administration, FHA)

Tras reunirse con activistas locales, Edward L. Golding, subsecretario Adjunto Principal de HUD para la Oficina de Vivienda, dijo a este diario que la agencia se comprometió a promover el programa “Distressed Asset Stabilization Program” (DASP), para estabilizar a comunidades aún afectadas por la crisis.

Entre los cambios al DASP, precisó Golding, las autoridades han expandido la participación de entidades sin fines de lucro y han impuesto una espera de 12 meses para finalizar una ejecución hipotecaria, para dar un respiro a familias en riesgo de perder su casa o ayudarles a “encontrar otra solución sostenible de vivienda”.

“La FHA toma muy en serio su misión…  vamos a continuar explorando todas las opciones responsables para evitar las ejecuciones hipotecarias innecesarias mientras se mantiene a la FHA saludable y disponible para las futuras generaciones de propietarios de viviendas”, puntualizó.

Por otra parte, a partir del próximo 3 de octubre, el sector de bienes raíces quedará sujeta a nuevas reglas de transparencia elaboradas por la Oficina de Protección Financiera del Consumidor (CFPB, en inglés), pensadas para facilitar y simplificar el proceso de aprobación de hipotecas.

Los reglamentos, que son fruto de las reformas realizadas a raíz de la crisis hipotecaria, exigen que los prestamistas expliquen en detalle todos los términos de las hipotecas, incluyendo todos los costos asociados.

Entre otros cambios, los compradores de vivienda tendrán un período de gracia de tres días entre la presentación de todos los documentos y el día de cierre, para que los clientes lean bien los términos y sepan a lo que se están metiendo.